De vez en cuando he tenido que hacer fuertes gastos por servicios dentales, incluyendo los relacionados con un desagradable accidente en bicicleta de montaña que me dejó por un corto tiempo sin dientes delanteros.

Pero no estaba preparada para para el golpe que recibí el mes pasado, cuando mi dentista me dijo que la corona que he tenido desde los años noventa en uno de mis dientes inferiores se aflojó y se formó caries debajo.

El costo estimado de una nueva corona de porcelana o cerámica, más los gastos relacionados, era de 2,269 dólares. Aunque tengo seguro médico, la columna del seguro en el presupuesto decía cero. La columna a pagar por el paciente decía 2,269.

Por fortuna, no necesitaba una endodoncia –no aún. Pero tenía que actuar pronto.

Había algunas opciones. Podía buscar estimados de otros dentistas en Tucsón, pero eso me parecía una pérdida de tiempo, especialmente debido a que después de obtener los presupuestos, la nueva corona requeriría dos citas con el dentista, una para remover la corona vieja y colocar una temporal y otra para poner la corona permanente.

Decisión final: Fui a México, donde me pusieron la corona nueva en un sólo día por 440 dólares.

Todo fue extremadamente fácil. Pagué 3 dólares por estacionarme en Nogales, Arizona, caminé hacia el lado mexicano y tuve la primera cita al mediodía. Fue ahí donde la Dra. Karina Meléndez, de Dental Lasel Nogales, extrajo la corona vieja, limpió la caries e hizo una impresión para una corona nueva.

Volví con ella a las 3:30 p.m., me puso la corona nueva y a las 6 p.m. ya estaba de regreso en Tucsón. Aproveché el tiempo entre las dos citas para caminar por Nogales y comí en La Roca.

Aproximadamente, 500 mil norteamericanos van cada año a México a recibir servicios médicos dentales, dice Patients Beyond Borders, con sede en Carolina del Norte.

Esta empresa calcula que el mercado mundial de turismo médico está creciendo a una tasa del 15 al 25 por ciento, e indica que los destinos más populares para atención dental entre los norteamericanos son México y Costa Rica, aunque hay gente que va a Hungría, Tailandia, Malasia y Corea del Sur.

La mayoría de los estadounidenses que reciben atención dental en México viven en ciudades densamente pobladas de la zona fronteriza, como Tucsón, dice el presidente y director general de Patients Beyond Borders, Josef Woodman. Él ha realizado investigación sobre la industria durante 12 años y dice que aunque el costo es indudablemente el factor que lleva a la gente a buscar servicios fuera del país, recomienda ampliamente a los turistas dentales que hagan su tarea y no elijan a un dentista únicamente por el costo.

Woodman ha escuchado historias terribles e historias felices también. Aunque mi experiencia fue positiva, nuestra conversación me dejó pensando que pude haber investigado un poco más antes de dar el paso.

Cómo elegir

Cuando elijas a un dentista del otro lado de la frontera, busca clínicas que publiquen en su página web los nombres de los dentistas, su foto y sus credenciales académicas, aconseja Woodman. El sitio web de Dental Laser no incluye la preparación académica de sus dentistas, aunque sí tiene los nombres y fotos de los doctores.

También recomienda utilizar un sitio llamado Dental Departures Inc., una compañía con sede en Bangkok, Tailandia, pero que abrió en Seattle en 2011. La empresa cuenta con un equipo que ha investigado a más de dos mil clínicas en 35 países, entre ellas cuatro en Nogales. Dental Laser Nogales no es una de ellas, aunque personal de Dental Departures dice que están trabajando para asociarse con más clínicas de Nogales.

El fundador de la empresa, Paul McTaggert, compara la función de Dental Departures con el sitio TripAdvisor. Dental Departures también permite hacer citas mediante su portal.

Todas las clínicas enlistadas en su sitio han sido verificadas por una visita de algún integrante del equipo de Dental Departures, al igual que las credenciales médicas de los dentistas que trabajan en ellas, dice. Las clínicas que están en el sitio han respondido además un cuestionario de calidad del equipo de McTaggert. Dental Departures incluye también comentarios de pacientes pasados y actuales.

McTaggert sugiere a los tucsonenses no limitar sus opciones a Nogales. También hay una amplia selección de dentistas de calidad en Los Algodones (cerca de Yuma), en Agua Prieta y en Puerto Peñasco, dice.

“He escuchado muchas historias de trabajos de mala calidad en México –como coronas e implantes rotos”, dice Woodman, de Patients Beyond Borders. Pero “el balance final es que la mayoría de estas clínicas quieren hacer las cosas bien. Quieren tener contentos a sus pacientes. Si uno puede probar que lo hacen mal, es más probable que ellos intenten hacerlo bien”.

Dental Lasel Nogales, a unos cuantos pasos de la frontera, es una de las tres clínicas dentales de Nogales recomendadas por la Asociación de Turismo Médico de Sonora, organización de la que supe a través del Consulado de México en Tucsón. Uno de los socios de la asociación es el Colegio Dental de Sonora. Así es que eso fue un plus.

Aunque básicamente elegí a Dental Lasel Nogales por los comentarios en Google reviews, que eran en términos generales muy buenos. También escuché experiencias positivas de dos conocidos.

Desde entonces me he dado cuenta de que Dental Laser tiene mucho alcance en el área de Tucsón. Mucha de la gente que estaba en la amplia y llena sala de espera iba de Estados Unidos, la mayoría de Tucsón, Green Valley y Oro Valley. A una de esas personas, estilista de Vail, le iban a poner implantes por 1,850 dólares, lo que representaba un gran ahorro considerando los 5,000 dólares que le iban a cobrar en Tucsón.

Otras de las personas con las que hablé eran jubilados que han estado yendo al dentista a México durante años. Frecuentemente, de Voyager RV Resort salen grupos de personas compartiendo carro hacia Dental Laser, me dijo la asistente de actividades del resort, Adrienne Montgomery. Incluso, dijo, hubo una vez en que Dental Laser envió camiones para recoger a los residentes.

“Nunca he escuchado quejas”, dijo Montgomery. “A algunas personas les preocupa, pero nosotros les aseguramos que no hay problema”.

No hay quejas

Obviamente, no todos los que van al dentista a Nogales, Sonora, van a Dental Laser Nogales. Tim Janes, residente de Tucsón de 70 años de edad y quien trabaja en el Centro para la Diversidad Biológica, ha ido varias veces a Nogales en el último mes a ver al dentista Víctor Bojórquez.

Janes fue ahí por recomendación de un amigo. Necesitaba mucho trabajo dental, incluyendo cuatro endodoncias.

“Me está costando cuando mucho una tercera parte, quizá una cuarta parte, de lo que pagaría en Estados Unidos”, dice Janes, quien no cuenta con seguro dental. “Una de las cosas que me gustan es que a ellos les interesa más tratar de salvar los dientes que remplazarlos”.

Janes a veces maneja a Nogales y otras veces se va en un servicio de transporte (un shuttle) que le cuesta 15 dólares por viaje sencillo. No tiene ninguna queja.

Yo tampoco. Dental Laser Nogales hizo un buen trabajo con mi corona. En la clínica me dijeron que la mayoría de sus dentistas han estudiado la carrera en México y constantemente actualizan sus conocimientos por todo el mundo. Su especialista en implantes acaba de regresar de Alemania.

Sin embargo, el director ejecutivo de la Asociación Dental de Arizona, Dr. Kevin Earle, dice que sabe de dentistas de Tucsón y de Yuma que han tenido que arreglar malos trabajos hechos en México.

“Es una pena. Pero es una especie de apuesta”, dice. “Si te ves expuesto a una enfermedad infecciosa en Estados Unidos, tienes una junta dental a la cual acudir, las autoridades locales de salud se involucrarían. No estoy seguro de que sea así del otro lado de la frontera”.

Yo no tengo planes de pasar toda mi atención dental a México, puesto que son más de dos horas manejando de ida y vuelta. Además, tengo un gran dentista en Tucsón.

Pero en casos especiales, cuando lo que me ahorraría sea más de mil dólares y la clínica sea profesional, limpia, moderna y de trato amable (y bilingüe), estoy dispuesta a jugar la apuesta e ir a México. Estoy feliz de haberlo hecho.