Por Luis F. Carrasco

La Estrella de Tucsón

El centro improvisado en la estación de camiones Greyhound para recibir y ayudar a los inmigrantes puestos en libertad por oficiales de inmigración se mudará a otro edificio para ofrecer mejor atención a las familias.

Sin embargo, la ubicación del centro nuevo no está siendo difundida por temor a que sea blanco para grupos antiinmigrantes.

“No queremos el tipo de protestas que estamos viendo en Murrieta y que ahora están empezando a surgir en Arizona”, dijo el concejal Steve Kozachik, haciendo referencia al pueblo en el sur de California donde las demostraciones obligaron al Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza a que dejara de mandar camiones con inmigrantes al área.

Kozachik forma parte del Proyecto Mariposa, un grupo creado para atender las necesidades de las familias inmigrantes que están siendo puestas en libertad en Tucsón bajo promesa de comparecer ante un oficial federal una vez que lleguen a su destino final.

El grupo recibe su nombre de Casa Mariposa, una organización que había estado ayudando a las personas liberadas de centros de detención y luego a mujeres y niños en la estación de camiones, pero que tuvo que ceder la estafeta una vez que los números incrementaron este verano.

Hasta el momento, las familias, en su mayoría mujeres y niños de Centroamérica, han sido liberadas en la estación Greyhound, algo que cambiará cuando el nuevo centro de recibimiento abra sus puertas el 1 de agosto.

Después de esa fecha, los inmigrantes serán llevados al nuevo centro antes de ser transportados a la estación de autobuses cuando estén listos para partir. La mayoría logra asegurar su pasaje el mismo día, pero algunas familias se hospedan con voluntarios hasta por tres días.

Los voluntarios improvisaron en la estación Greyhound convirtiendo un cuarto vacío en bodega, donde almacenan contenedores de plástico con donaciones de ropa, organizadas por tamaño y tipo, cajas de pañales y mesas con sopas instantáneas y soluciones de electrolitos para ayudar a las mujeres y niños que a menudo llegan deshidratados.

Aunque los voluntarios han tratado de hacer el lugar lo más cómodo posible, incluso colgando un mapa de los Estados Unidos con la palabra “Welcome” o bienvenido, sigue siendo un cuarto de espera.

El nuevo sitio, el cual está siendo patrocinado por Servicios Comunitarios Católicos, ofrecerá un área de juego, asientos más cómodos, una cocineta y un lugar más privado para reuniones entre inmigrantes y oficiales consulares.

Desde que empezaron a llegar más mujeres con sus niños, Casa Mariposa y el Proyecto Mariposa han organizado a más de 200 voluntarios, quienes toman turnos visitando la estación de camiones a distintas horas, ya que no hay un tiempo acordado para que los inmigrantes sean liberados por las autoridades.

“La respuesta ha sido increíble”, dijo Sabrina López, coordinadora de voluntarios. “Hay un gran número de voluntarios, lo cual, pienso, dice mucho sobre la comunidad de Tucsón. Mucha gente está ansiosa por ayudar”.

Mientras que Kozachik dijo estar orgulloso de la actitud positiva que la comunidad en general y los grupos de ayuda de la región han tenido ante la situación, el riesgo de exponer a estas familias a grupos antiinmigrantes es lo que les impide revelar la ubicación del nuevo centro.

“Esta gente protestando necesita entender por lo que han pasado las personas que vienen aquí”, dijo. “Necesitan bajar sus banderas, subirse a estos autobuses y escuchar algunas de estas historias”.

Contacta a Luis F. Carrasco al 807-8029 o en lcarrasco@tucson.com. En Twitter: @lfcarrasco.