Miguel y Verónica Soto son hermanos muy cercanos. Miguel es mayor, aunque no mucho. Cuando están juntos divierten y se divierten. Están tan conectados, que uno puede terminar los enunciados del otro.

Verónica y Miguel tienen intereses comunes y, como todos los hermanos, no siempre están de acuerdo. Incluso discuten un poco.

Pero hay una pasión en especial que comparten profundamente: crear conciencia sobre el VIH-SIDA, específicamente entre la comunidad latina.

“Esta es mi comunidad y esto es lo que hago por mi comunidad”, dijo Miguel, coordinador del programa de VIH en el Departamento de Salud del Condado Pima.

Así es, coincidió Verónica. Los dos aman a su pueblo y a su gente, y los hermanos Soto quieren que la gente entienda que el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida sigue siendo un problema que requiere atención continua, desde los legisladores hasta las nanas y los tatas del barrio.

“Nunca hemos tenido vergüenza de nada”, dijo Verónica.

Para ellos, y para otras personas y grupos que comparten el mismo compromiso, correr la voz sobre este tema es una tarea de todo el año. Pero entre esos 365 días, hay uno que ha sobresalido en los últimos 15 años: el Día Nacional para la Concientización sobre el SIDA entre Latinos, o NLAAD, por sus siglas en inglés.

Este año, el NLAAD es el 19 de octubre. Un comité del que los Soto son copresidentes tiene planeado un evento para este día, por segundo año consecutivo. Será una fiesta gratuita de tres horas en la calle a partir de las 5 p.m. en South Park Avenue, en Lost Barrio, colonia que la gente mayor conoce como Barrio San Antonio.

Habrá camiones de comida, aguas frescas y entretenimiento, pero, más importante, habrá mucha información sobre el VIH/SIDA y cómo la comunidad latina puede hacerle frente de forma abierta.

El NLAAD y todo lo que representa ese día es una tarea grande. Pero Verónica y Miguel se ven tranquilos ante el gran compromiso. La relación que llevan entre ellos lo hace más fácil.

“Es algó más fuerte que una relación de hermanos”, dijo su mamá, Teresa A. Soto. “A veces pienso que son como gemelos”.

Teresa Soto, quien trabajó por 29 años como maestra asistente, al menos 21 de ellos en Drachman Montessori K-8 Magnet School en Barrio Santa Rosa, dijo que sus hijos tienen una conexión única y están entregados a su causa.

“Él le transmitió esta pasión a ella”, dijo Teresa Soto. “Ella entendió qué era eso en lo que él trabajaba y se sumó”.

Aunque se ha visto un descenso de casos de VIH/SIDA entre la población en general, Miguel dijo que las tasas de infección siguen creciendo entre jóvenes latinos y afroamericanos. La principal vía de contagio son las jeringas que comparten para inyectarse droga y las relaciones sexuales sin protección, añadió Verónica.

Entre la gente que tiene VIH, una cuarta parte ignora que son positivos, dijo Miguel, quien lleva 10 años trabajando en el Departamento de Salud del Condado Pima.

Considera que las causas del incremento en estas poblaciones son el “complejo de súper héroes”, en el cual algunas personas creen que son invencibles y que están fuera del alcance del SIDA, así como la educación sexual incompleta que reciben los jóvenes, si es que reciben alguna.

“No podemos hablar de educación sexual”, dijo Verónica, quien trabaja para Servicios Comunitarios COPE. Los guardianes morales que crean las reglas insisten en que los padres de familia instruyan a sus hijos. “Tu salud sexual es tan importante. Pero las familias no hablan de ello”, dijo.

La familia Soto-Rodríguez sí habla de ello. Ayuda mucho el hecho de que hay varios maestros en el numeroso clan Soto. También ayuda el que los mayores de la familia son parte de la discusión.

“Mi nana y mi tata son muy abiertos en todo”, dijo Verónica. “No se asustan”.

Y esa apertura se extiende a la generación más joven. Verónica dijo que siempre ha sido honesta y directa con su hijo, un estudiante universitario, en cuanto a la educación sexual. Tanto así que ella lo llama “el niño condón”, porque él reparte condones entre sus amigos y en ferias de salud en las que trabaja con su mamá.

Ese es el objetivo del Día Nacional para la Concientización sobre el SIDA entre Latinos. Apertura. Claridad. Fuera prejuicios.

El enfoque hacia los latinos y el SIDA se dio cuando Miguel trabajaba para la Fundación del SIDA del Sur de Arizona. Esa y otras organizaciones trabajaban fervientemente en la prevención y concientización del SIDA entre hombres jóvenes homosexuales. Después, cuando entró a COPE, Miguel y otras personas empezaron a dirigir algunos de los programas de salud hacia la comunidad latina

Los programas educativos dirigidos a la población en general no tomaban en cuenta las diferencias culturales, los matices y los retos de las familias latinas. Los activistas adaptaron el mensaje.

“Era tiempo de decir y hacer algo”, dijo Miguel.

Y ese tiempo no ha terminado. Así es que los dos hermanos seguirán levantando la voz, difundiendo el mensaje y haciéndolo poderoso.

Ernesto “Neto” Portillo Jr. es editor de La Estrella de Tucsón. Contáctalo en netopjr@tucson o al 573-4187.