El rostro de Brisenia Flores, quien fue asesinada a los 9 años cuando tres sujetos entraron a su casa en Arivaca buscando droga, figura en uno de los dos murales que silenciosamente aparecieron en un edificio abandonado en North Melwood Avenue y West Congress Street en Tucsón. Foto del 12 de julio de 2013.

RON MEDVESCEK / LA ESTRELLA DE TUCSóN