El pan de cada día para los indocumentados

2013-10-18T00:00:00Z El pan de cada día para los indocumentadosErnesto Portillo Jr. La Estrella de Tucsón Arizona Daily Star

Era un día normal. Antes de que saliera el sol, Jesús Ramón González se fue a su chamba de construcción. Dejó durmiendo tranquilamente a sus tres hijos, a su hermana y a sus jefitos en la casita donde viven todos en Sur Tucsón.

Eso fue el 30 de septiembre. Desde entonces la familia González no ha visto a su querido padre, hermano e hijo. Él esta detenido en un centro de deportación en Florence sólo porque a su carro le faltaba el guarda fangos y además la Policía de Tucsón lo confundió con otro tipo.

Esta historia, que fue revelada el martes 15 por activistas pro derechos de los inmigrantes, no es inusual. Por cierto, es una historia demasiado común en Tucsón, Phoenix y por todo el país donde viven familias inmigrantes que han sido separadas y desbaratadas en nombre de la “seguridad nacional”.

“Es nuestro apoyo. Es un buen padre de familia,” dijo Mario González, el papá de Jesús.

Los hijos, Jesús, de 12 años, Ángel, de 11, y sus hermanita de cinco años, Jelisa, todos nacidos en Tucsón, están confundidos y tristes por la ausencia de su padre. Él los llevaba al parque o a eventos de la Escuela Católica Santa Cruz, donde estudian.

“Él hace buenas cosas por nosotros” dijo Jesús hijo, tratando de mostrar valentía a su hermanito. “Lo extrañamos”.

Los niños están más callados en la casa, dijo Dora González, la hermana de Jesús.

“Se meten al cuarto y no salen de allí”, comentó.

La familia González ha sido destrozada por las reglas y prácticas de agencias policiacas de Tucsón y del estado, mediante las cuales cuando detienen a conductores por razones minúsculas y después de interrogarlos sobre su estatus legal, llaman a la Patrulla Fronteriza para que sean detenidos y se les inicie un proceso de deportación.

Cuando la policía paró a González, como a las 4:30 a.m., le pidieron su licencia de manejo. Él llevaba, pero estaba suspendida. Al investigar a fondo su identidad, el policía le dijo a González que había demandas de violencia doméstica en su contra. González lo negó.

Lo llevaron a la cárcel del Condado Pima, por la East 29th Street, y lo procesaron, y comprobaron que González no tenía sus papeles. Le llamaron al ICE.

Fue el 9 de octubre cuando el fiscal le informó a la juez que no existía los cargos contra González. Se trataba de otro Jesús González. La única falta fue haber manejado con la licencia suspendida.

“Todo esto porque el policía lo confundió con alguien más,” dijo González papá, quien trabaja en mantenimiento del centro comunitario Pío Décimo en el Barrio Santa Rosa.

La familia ha estado en comunicación telefónica con Jesús González, pero ni ellos ni él tienen información del proceso legal y su futuro. González, de 27 años, tiene una audiencia de deportación, dijo su padre.

Jesús González no solamente es padre, hijo y hermano, él ayuda económicamente a la familia, dijo su hermana Dora.

Contaban con los ingresos de Jesús para pagar la renta y gastos de la casa. Además el papá se va someter a cirugía. Ahora la familia no sabe qué hará. Apretarse el cinturón, por supuesto, y quizás posponer la cirugía.

Este caso no tenía que llegar a este punto, dijeron los activistas en una rueda de prensa el martes 15 de octubre en la Iglesia Presbiteriana Southside. La iglesia, que ha sido un centro pro derechos de los inmigrantes desde los años setentas, fue el centro de confrontación el 8 de octubre cuando residentes del barrio y sus aliados enfrentaron a la Policía de Tucsón y la Patrulla Fronteriza en una manifestación de enojo y frustración ante la práctica de detener mexicanos y chicanos por razones simples, como detuvieron a Jesús González.

Esa noche, mientras el grupo de los Samaritanos estaba reunido adentro, la policía paró a Agustín Reyes y Arturo Robles cuando el primero conducía un vehículo. Los detuvieron porque no funcionaba la pequeña luz sobre la placa del carro. Como no hablaban inglés ni llevaban identificación, el policía llamó a la Patrulla Fronteriza.

Y el pueblo respondió. “Ni una más deportación”, declaró la comunidad.

Así es la vida real para muchas familias en nuestros barrios. Y es una vida que no deberían vivir. Jesús González tiene una familia esperándolo.

Ernesto “Neto” Portillo Jr. es editor de La Estrella de Tucsón. Contáctalo al 573-4187 o en netopjr@azstarnet.com

Copyright 2015 Arizona Daily Star. All rights reserved. This material may not be published, broadcast, rewritten or redistributed.

Download Flash Player

La Estrella video

El padrecito Iván Bernal en La Estrella de Tucsón

Neto y Liliana hablan de un sacerdote de Agua Prieta que busca ser alcalde

La Marcha de César Chávez en La Estrella de Tucsón

La Marcha de César Chávez en La Estrella de Tucsón

Neto Portillo les invitan a participar en la marcha el sábado.

La Estrella de Tucsón celebra Thanksgiving

La Estrella de Tucsón celebra Thanksgiving

Neto Portillo Jr. y Luis Carrasco ofrecen dos historias con el sentimiento del Día de Acción…

La Estrella de Tucsón: Se acerca la Procesión

La Estrella de Tucsón: Se acerca la Procesión

Liliana López y Luis Carrasco hablan de los 25 años de la Precesión de Todas las Almas, símb…

La Estrella de Tucsón: ¡Llegó beisbol mexicano!

La Estrella de Tucsón: ¡Llegó beisbol mexicano!

Neto Portillo Jr. y Liliana López Ruelas presentan la Fiesta Mexicana de Beisbol.

What's Hot

Featured businesses

View more...

Deals, offers & events

View more...
Tucson.com newsletters

Sign up for Tucson.com e-mail newsletters

Sports news and blog headlines, delivered nightly.

Midmorning update of local business headlines, daily.

Tucson-area obituaries, daily.

Receive the current day's weather forecast in your email!