Para Egla Gutiérrez, el ayuno de cinco días que un grupo de jornaleros de Tucsón comenzó el martes 16 con el fin de que se detengan las deportaciones, va más allá de lo político: Es personal.

Ha visto cómo dos de sus hermanos fueron deportados y otros dos están luchando por regularizar su situación migratoria. Ella misma, quien nació en Sonora, es una "soñadora" en proceso de regularizar sus documentos.

Para la madre de dos niños, con 25 años de edad y residente de Tucsón, el no comer por cinco días es un precio que dijo estar dispuesta a pagar con tal de que de alguna forma le llegue el mensaje al presidente Barack Obama, a quien le pide que cese las deportaciones, por lo menos mientras se empieza un proceso de reforma migratoria.

"Este Presidente tiene la historia con más deportaciones. Claro que me afecta", dijo Gutiérrez.

Gutiérrez se unió a siete personas -cinco jornaleros y dos mujeres- que comenzaron un ayuno el 16 de julio y está previsto que concluya el sábado 20. Los jornaleros, quienes se congregan todos los días en busca de empleo en Southside Presbyterian Church, ubicada al norte de 10th Ave. y oeste de 22nd Street, se unieron a un ayuno nacional que han estado llevando a cabo jornaleros de otras ciudades en los meses anteriores con el fin de pedirle al presidente Obama que detenga las deportaciones.

Uno de los jornaleros que estaba programado para unirse al ayuno, Germán Antonio Salinas, quien fue entrevistado la semana pasada por La Estrella de Tucsón sobre su próxima participación en el ayuno, fue detenido por Departamento de Policía de Sur Tucsón (South Tucson Police Department) y entregado a las autoridades migratorias, dijeron miembros de la Coalición de Redes de Protección de Tucsón.

En Washington hay dudas, en Arizona hay miedo

En Washington, hay dudas sobre si se dará una reforma migratoria en la Cámara de Representantes.

Mientras tanto, a nivel local, el tema migratorio suele tomar un tinte más oscuro que en el resto de la nación, ya que la fuerte presencia de la Patrulla Fronteriza y la estrecha colaboración que ésta tiene con departamentos de policía locales hace que algo trivial como una infracción de tránsito se pueda convertir en una o varias deportaciones, dijeron los organizadores del ayuno.

Los organizadores criticaron la forma cómo agentes de corporaciones como el Departamento de Policía de Tucsón suelen inmediatamente llamar a la Patrulla Fronteriza cada vez que detienen a una persona que no tiene documentos.

Pero tanta opresión, dijo Raúl Alcaraz, un organizador de Derechos Migrantes, está logrando que tanto organizadores como migrantes, como los jornaleros, se unan en un esfuerzo por luchar contra leyes antiinmigrantes.

"Hay movimientos surgiendo desde abajo, en un amanecer arizonense", dijo Alcaraz. "Ni una deportación más".

El jueves 11 de julio, agentes del Departamento de Policía de Tucsón detuvieron a Rubén Espinoza, un soñador y voluntario que también trabaja como jornalero. Los agentes llamaron a la Patrulla Fronteriza y lo arrestaron, pese a que les dijo que era un soñador, dijo Espinoza el viernes 12 de julio.

Con el fin de impedir que se llevaran a Espinoza, Alcaraz se puso debajo de las ruedas del vehículo de la Patrulla Fronteriza. El agente terminó llevándose a los dos, pero el día siguiente fueron puestos en libertad.

Fue la segunda vez que Alcaraz se ha puesto debajo de un vehículo con el fin de impedir que se lleven a un jornalero sin documentos. En febrero, hizo lo mismo cuando unos agentes de la Patrulla Fronteriza se llevaban a un padre de seis hijos.

Mientras tanto, Gutiérrez dijo que los retos y sinsabores que conlleva vivir en las sombras la ha llevado a querer mejorarse y estudiar Ciencias Políticas. En el pasado ha pertenecido a organizaciones como Border Action Network y ayudó a organizar una marcha masiva en el 2006, justo antes del anterior intento de una reforma migratoria; piensa que eso la ha preparado para que en el futuro ayude a otros indocumentados.

"Sé que se necesita una voz fuerte, que entienda, que haya vivido, que haya pasado por esto, por lo que es inmigración, racismo. Necesitan una voz fresca", dijo Gutiérrez.

Todo se ha intentado por lograr que las autoridades los escuchen. Todo, excepto el lado espiritual, dijo Gutiérrez. Este ayuno tiene que funcionar, confió.

Denotó que los ayunos por causas nobles los han hecho grandes figuras de la historia como César Chávez. Y pese a que los desayunos son su comida favorita del día y suele ponerse de mal humor cuando no come, está dispuesta a lanzarse a una huelga de hambre con tal de ser escuchada.

"Es lo que me da fuerza. Ya alguien marcó su historia", dijo. "Ahora es tiempo de nosotros marcar la nuestra".

Contacta a Joseph Treviño en jtreviño@azstarnet.com o al 807-8029.