Redacción

La Estrella De TuCsón

Un cuarto borrego que fue puesto en libertad en las montañas Santa Catalina el 18 de noviembre murió atacado por un puma, de acuerdo a un reporte de la agencia estatal de flora y fauna.

La Oficina de Caza y Pesca de Arizona anteriormente reportó las muertes de tres de los 31 borregos cimarrones de montañas rocosas que habían muerto. La Oficina intenta restaurar la población de borregos en las Catalinas, los cuales se extinguieron durante la década de los noventas.

El nuevo reporte de la Oficina, la cual comenzará a proveer las últimas noticias de forma regular como parte del proyecto de reintroducir a los borregos en las montañas al norte de Tucsón, muestra que el 9 de diciembre, una oveja adulta fue encontrada muerta, luego de que un puma o león montés la mató. No se pudo dar con el paradero del puma.

Anteriormente, la Oficina reportó las muertes de otros dos borregos que murieron por ataques de leones monteses, los cuales a su vez fueron cazados y ejecutados por personal de dicha agencia.

Las muertes de los borregos y de los pumas han enfurecido a algunas personas, quienes exigen que la agencia concluya el programa de reintroducción. Una de las ovejas estaba embarazada, indicó el reporte emitido el 20 de diciembre.

La primera de las muertes fue la de un carnero adulto que fue encontrado el 27 de noviembre. Su muerte fue probablemente causada por una condición llamada “miopatía por captura”, de acuerdo al reporte. La miopatía por captura está ligada con la concentración de ácido láctico en el tejido muscular, lo que puede llevar a un fallo cardiaco.

La condición puede durar en un animal por varias semanas tras ser capturado y puesto en libertad, indica el reporte. El reporte añadió que los directores de la agencia se sienten optimistas, ya que ven que muchos de los borregos que fueron liberados se están mudando a un hábitat apropiado que ayudará a que su población sobreviva.

Agregaron que los borregos, cuando fueron inicialmente liberados, se encaminaron a tierras más altas pero que permanecieron temporalmente en un hábitat que es considerado como peligroso para su supervivencia, como sectores con vegetación densa, donde los predadores se pueden esconder.

Los borregos encuentran mejor protección de los predadores si viven en áreas que les dan una vistas más clara. Tres de las muertes se dieron en sectores que los de la agencia de fauna describieron como un hábitat malo. La cuarta muerte sucedió en un hábitat regular.

La mayoría de los borregos que fueron puestos en libertad fueron provistos de un GPS (Sistema de Posicionamiento Global), lo que permite que el personal de la Oficina de Flora y Fauna los pueda ubicar y monitorear.

Contacta a La Estrella de Tucsón en netopjr@azstarnet.com.