Por Luis F. Carrasco

La Estrella de Tucsón

El Consulado de México en Douglas no sólo está estrenando edificio, también cuenta con un nuevo cónsul.

Jorge Ernesto Espejel Montes se unió al consulado el pasado 7 de julio, a pocos días de que se inauguraran las nuevas instalaciones consulares ubicadas en 1324 Ave. G.

Después de pasar más de 10 años en un pequeño edificio en la Avenida F, el Consulado de México abrió sus puertas en una moderna y amplia construcción diseñada para ofrecer sus servicios a todos los mexicanos.

“Queremos que sientan que es su casa y que su casa es un edificio digno”, dijo Espejel Montes. “El objetivo es que la gente se sienta bien atendida y que se sientan cómodos, que se sientan a gusto”.

El nuevo cónsul empezó su carrera en el extranjero en Los Ángeles, en donde estuvo a cargo del departamento de Protección. De ahí tuvo su primera experiencia fronteriza como cónsul alterno en McAllen, Texas, antes de ser nombrado cónsul en Eagle Pass.

Previo a Douglas, Espejel Montes fue cónsul en Omaha, Nebraska.

“Esta es la frontera que me faltaba conocer, la frontera que me faltaba trabajar”, comentó. “Para mí es un reto bien importante, y es importante cerrar el círculo del conocimiento de lo que es la frontera”.

A continuación, Espejel Montes habla sobre retos y oportunidades que enfrenta el Consulado:

¿Cuáles son algunas de la ventajas de la frontera?

Toda la zona fronteriza tiene lo mejor de los dos países —lo mejor de los Estados Unidos, lo mejor de México. Aquí nos encontramos los dos. Es una zona que puede ser de lo más productiva que puede haber. Hay una cantidad de proyectos conjuntos y binacionales que se hacen. Creo que podemos explotar aún más esto y darnos a conocer en todo el país, en todo Estados Unidos como en todo México, y que sea el reflejo del encuentro de las dos culturas, de las dos economías, de las dos sociedades y de las dos tradiciones.

¿Cuáles son las dificultades?

Una de las mas importantes son las cuestiones migratorias, pero la ventaja es que la relación Estados Unidos-México no sólo es migración. Es una de tantas cosas pendientes que tenemos que trabajar. Sí nos inquieta mucho la migración y estamos muy al pendiente del desarrollo de la política migratoria en Estados Unidos, a nivel estatal, incluso a nivel local. La cuestión humana de la frontera, creo que es el punto básico de lo que tenemos que hacer.

¿Qué le ha parecido Douglas en su corto tiempo aquí?

Muy bien. La encuentro una ciudad tranquila con una comunicación increíble. Hay un nivel de trabajo que han venido desarrollando los compañeros con las autoridades muy cercana, de buen entendimiento. Cuando tenemos que plantear una dificultad, lo hacemos como tenemos que hacer para poderlo platicar, negociar, coordinar y solucionar, sobre todo.

¿Cuál es el papel del Consulado en el desarrollo de la comunidad?

Ser el promotor de las buenas relaciones entre los dos países. Que se hable de México siempre y que se hable bien. Promover el país, defenderlo y, por supuesto, la defensa de todos los derechos humanos de nuestros mexicanos.

¿Cómo su experiencia en Nebraska le ayudará en la frontera?

Nuestros consulados en el Medio Oeste están trabajando muy fuerte para que se haga saber qué es México. Cuando empezaba a trabajar con las cuestiones de inversión, los hombres de negocios no sabían que México era su segundo socio comercial. Ellos venden, pero no saben, a veces, ni siquiera por dónde entra la mercancía. Eso es parte de nuestro trabajo.

¿Algún programa consular favorito?

La promoción del desarrollo económico es lo básico. Hace poco tuve una reunión con promotores de pequeños negocios y, como una misma comunidad, si se ven beneficiados ellos nos vamos a ver beneficiados del lado mexicano, y si se beneficia el lado mexicano se van a beneficiar ellos.

Contacta a Luis F. Carrasco al 807-8029 o en lcarrasco@tucson.com.