Silvia Sánchez / La Estrella de Tucsón

Monseñor José Leopoldo González González, obispo de la nueva Diócesis de Nogales, Sonora.

Silvia Sánchez / La Estrella de Tucsón

Por Silvia Sánchez

La Estrella de tucsón

A menos de un año de haber tomado posesión canónica como el líder espiritual de los católicos nogalenses, monseñor José Leopoldo González González visitó Tubutama, Sonora, y sus alrededores.

Encontró la realidad: un pueblo que ha sufrido de mucha violencia y que no había tenido la oportunidad de que un obispo lo visitara en mucho tiempo; en algunos ejidos fue la primera vez.

“Fue muy interesante en todas las comunidades la alegría de la gente de que se les visitaba”, dijo González.

Para la gente de este lugar, la visita del Obispo fue algo muy especial.

“En algunos ejidos por Tubutama a donde asistí la gente decía: ‘Primera vez que viene un obispo’”, explicó González.

“Yo tuve la satisfacción de estar con ellos, y tratar de estar cercanos”.

El primer Obispo de Nogales tomó posesión canónica de esta Diócesis, que consta de 44 mil km cuadrados y 28 parroquias, abarcando Cananea, Naco, Nacozari, Agua Prieta, Pitiquito, Caborca, Tubutama y Altar, el 22 de mayo de 2015.

Expresó tener una muy grande labor en Nogales.

Nacido en Cañadas de Obregón, Jalisco, el 7 de febrero de 1955, dijo que ha sido muy bien recibido por la gente de esta comunidad.

“Hasta a caballo me pusieron ahí a andar. Ya casi me tumbaban”, bromeó González.

Pero no todo fue andar a caballo y pasear. También visitó una comunidad ubicada a la entrada de este ejido, llamada Cerro Prieto, un área en donde hace algunos años hubo mucha violencia a raíz del narcotráfico.

“Una zona muy difícil, me dijeron que aquí recogieron 21 cuerpos de un enfrentamiento que hubo, aquí quedaron regados”, dijo González.

“Entonces son dificultades, yo encomendé mucho a Dios esta comunidad, rezamos mucho”.

La visita de este nuevo líder católico a un lugar en donde jamás se había presentado un obispo tal vez ha marcado y alentado a un pueblo en donde se ha sufrido tanta violencia.

“A las comunidades las motivé a que tengamos siempre esperanza, porque si nuestra fe está centrada a Cristo resucitado, que nos acompaña, entonces está garantizada su presencia entre nosotros, que nos tiene que dar alegría”, explicó.

“En esta nueva Diócesis la meta es la que nos marca nuestro Señor”, dijo.

“Que el Obispo se santifique santificando al pueblo y el pueblo santificándose entonces logre impregnar a sus sacerdotes, a sus diáconos, para que sea un pueblo sacerdotal, un pueblo santo”.

Sus metas son que el pueblo lleve a cabo el triple ministerio de Cristo: Escuchar y anunciar el Evangelio, denunciar injusticias y promover la caridad social.

“Espero que estos tres grandes servicios se realicen en Nogales, que los entendamos, que haya equilibrio entre los tres y que haya armonía”, agrego.

El Obispo, de apariencia serena y quien dijo estar enfocado en sacar adelante a esta comunidad, dijo que planea visitar todos los ejidos que comprende la Diócesis, por pequeños que sean.

“Esperamos poner los cimientos, abrir surco y entonces picar piedra, y estoy contento, muy sereno y muy tranquilo, ahorita hay mucha paz”, dijo González.

Retos y fe

A nueve meses de tomar posesión, el Obispo dijo haber encontrado algunos retos en la Diócesis.

“Necesitamos mucha formación, yo siento que el reto aquí en Nogales es formación, porque tenemos como el ABC, apenas iniciamos en muchas cosas, necesitamos reforzarlos para seguir adelante”, dijo.

Le tocó un gran reto al empezar de cero en esta comunidad en donde piensa inculcar mucho la fe, en donde él también tiene que tener mucha fe en sí mismo para ser el líder del área de Nogales.

“La fe no es una idea, la fe es creer en nuestro señor Jesucristo, en su persona y poco a poco ir creciendo en ese amor al señor. La fe vivida, la fe celebrada”.

También quiso aprovechar para hacer un llamado a la población más joven de Nogales y de sus alrededores.

“A los que no tienen fe, les falta descubrirlo, en especial los jóvenes, para que tengan perspectiva en su vida”, dijo González.

“Necesitamos que los jóvenes y niños se acerquen a la iglesia, que se acerquen a las parroquias para que tengan una experiencia de fe comunitaria”.

Así también anunció las próximas misas binacionales, las cuales serán el 23 de septiembre en la frontera con Naco, Arizona, y el 23 de octubre en Ambos Nogales.

Silvia Sánchez es estudiante de periodismo de la Universidad de Arizona y aprendiz en La Estrella de Tucsón. Contáctala en: starapprentice@tucson.com.