PHOENIX, Arizona.- Representantes de la confederación sindical más grande de Estados Unidos opinaron que la reforma migratoria también es un asunto de derechos laborales.

La delegación en Arizona de la AFL-CIO, de tendencia demócrata, organizó el lunes una manifestación fuera del Capitolio estatal para demandar un camino hacia la ciudadanía para los 11 millones de inmigrantes no autorizados que se calcula viven en Estados Unidos.

El representante demócrata federal Raúl Grijalva, de Arizona, dijo ante los participantes de la protesta que el Congreso debe aprobar este año la reforma migratoria.

Los defensores de los inmigrantes afirman que estas personas, que trabajan duro, deben ser recompensadas con la legalización. Varios participantes de la movilización agitaban pancartas que decían en español "Llegó la hora".

Los manifestantes también marcharon el lunes por el centro de Phoenix en protesta contra las deportaciones. Esta movilización atrajo a muchas madres hispanas que llevaron a sus bebés en cochecitos.

Los participantes marcharon más de 3.5 kilómetros (dos millas) por Phoenix, desde la oficina del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas a la fiscalía del Condado Maricopa, Bill Montgomery. (AP)