El Concejo de la Ciudad de Sur Tucsón aprobó el 9 de junio por unanimidad un presupuesto tentativo para el año fiscal que inicia el 1 de julio. Los concejales Ildefonso Green y Oscar Patino estaban ausentes.

Se fijó en 10.2 millones de dólares la cantidad que la ciudad puede gastar en el próximo año fiscal. Cerca de la mitad de esa cifra va al fondo general, es decir, la partida utilizada para los servicios como seguridad y obras públicas.

El concejo aún puede hacer cambios al presupuesto mientras no se exceda el gasto total. La versión final debe aprobarse para el 30 de junio; al momento no se ha programado el día de la votación.

Esta versión elimina el impuesto secundario de la ciudad a la propiedad, mismo que el ayuntamiento determinó que se estableció de forma inapropiada en el año fiscal 2011. Se ha utilizado para cubrir los pagos de deuda de la ciudad, por alrededor de 600 mil dólares al año.

Para compensar esa pérdida de ingresos, el administrador de la ciudad, Luis Gonzales, propuso aumentar otros impuestos. El impuesto a la ocupación hotelera incrementaría del 4.5 por ciento al 8 por ciento, y los impuestos en otras industrias, como restaurantes, bares y construcción, aumentaría 2 por ciento.

El impuesto primario a la propiedad no aumentará, y el impuesto a los alimentos para el consumo interno disminuiría de 2.5 por ciento al 1.5 por ciento. Bashas’ Supermarkets apeló recientemente al concejo por una pausa en el impuesto a la comida, argumentando que su tienda Food City de Sur Tucsón estaba en riesgo de cerrar si no lograba ser lucrativa.