El viernes pasado 22 de septiembre boxearon en la Tucson Arena dos jóvenes campeones mexicanos, en peleas separadas, en una función de nivel mundial producida por ESPN y Top Rank. Ambos salieron exitosos, pero también tuvieron que ganarse la defensa de sus títulos, ya que sus contrincantes dieron fuertes peleas.

En el combate coestelar, Gilberto “Zurdo” Ramírez comenzó de manera dominante durante los primeros cuatro rounds, mandando a la lona a Jesse Hart, el retador de Filadelfia, en el 2do round y conectando una multitud de golpes en los siguientes minutos, a tal punto que el referí seguramente contempló detener la pelea.

Hart sobrevivió esos asaltos. Durante el resto de la pelea, con el nivel de acción ya menos frenético, mostró sus habilidades como pugilista, emparejándose en los intercambios con Ramírez.

Pero el Zurdo siempre fue el agresor, y eso, combinado con la caída de Hart, resultó ser suficiente para merecer quedarse con su cinturón de campeón.

Fue una pelea emocionante y de alta calidad, que sin duda brindó exposición al sinaloense Ramírez (y a Hart) a una nueva audiencia, especialmente por la transmisión de la cartelera en ESPN. Ramírez se vio fuerte, conectando seguido al cuerpo de Hart y cortándole el paso mientras lo perseguía.

Ramírez se encuentra ya en un punto de su carrera en el que se verá de frente con los mejores retadores del mundo en su división para mantener sus campeonatos y seguir avanzando en popularidad. El mismo ESPN clasifica a Ramírez, de 26 años de edad, como el segundo mejor peso Súper Medio del mundo, sólo detrás del inglés James DeGale, de 31 años.

En la pelea principal, el nogalense Óscar Valdez venció al filipino basado en Japón Génesis Servania, quien estaba invicto al comenzar este combate.

Al igual que Ramírez (y tantos otros boxeadores mexicanos), Valdez utilizó ampliamente el gancho al cuerpo ante Servania. Pero a diferencia del Zurdo, Valdez era el que constantemente retrocedía, o boxeaba, dependiendo del punto de vista, ante la presión constante del filipino.

De cualquier manera, Servania no aprovechó su presión y le faltó soltar más sus puños, y fue esa la diferencia en los resultados. Valdez conectó 192 golpes durante la pelea, de acuerdo a CompuBox, en comparación con los 120 de su contrincante.

Valdez, de 26 años de edad y quien por un tiempo radicó en esta ciudad, dijo haber disfrutado mucho de su combate frente a una afición de 4 mil 103 personas en Tucsón. “A cada lado que volteaba, veía a un pariente o a un amigo. Se sintió muy bien”.

Tanto Valdez como su promotor, Bob Arum, mencionaron la intención de una pelea grande en la división el año que viene, posiblemente contra el británico Carl Frampton.

Arum dijo que estaban muy contentos por el éxito de la función en Tucsón, tanto por su calidad como porel bullicioso apoyo del público, pero confesó también que de darse la oportunidad de pelear contra Frampton, éste no aceptaría venir a la casa de Valdez y tendría que hacerse en otra ciudad.

De cualquier manera, “después de esta gran experiencia, definitivamente planeamos que Valdez regrese a Tucsón”, dijo Arum.

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