Top Rank, la compañía del legendario promotor Bob Arum, recientemente firmó un contrato con ESPN que potencialmente desviaría la principal forma de transmisión del box en Estados Unidos por los últimos 35 años. En ese plazo, las mejores carteleras y peleas de campeonato impactantes han sido televisadas casi exclusivamente por los canales de paga (“premium”), principalmente HBO y Showtime. El nuevo trato pondrá un número significativo de las contiendas de nivel mundial en la cadena de cable básico y sus otros medios nuevos.

Por muchos años se ha conversado, entre aficionados y conocedores de la economía única de este deporte, acerca de que ESPN, con su enorme alcance e influencia, está posicionado para competir con los canales premium en cuanto a peleas de los más altos niveles.

Pero hasta ahora había sido sólo una idea, casi una fantasía. Los fondos de ESPN siempre se han dirigido en su mayoría al basquetbol, beisbol y futbol americano.

A pesar de tener una larga y exitosa historia con el boxeo, más que nada mediante su serie “Friday Night Fights”, la gran mayoría de esos programas fueron de peleas de nivel medio -eliminatorias de campeonato, boxeadores jóvenes intentando establecerse, guerreros vencidos tratando de resucitar sus carreras, etc.

Ahora, mediante este pacto se podrá ver en un medio con mucha mayor exposición el desempeño de algunos de los mejores pugilistas del mundo, como Terence Crawford, Vasyl Lomachenko y Manny Pacquiao, quien todavía es uno de los mejores en la siempre reñida división Welter. Y la primera función dentro de este contrato será una cartelera con varias peleas de nivel mundial que se llevará acabo nada más y nada menos que aquí, en Tucsón. Está encabezada por Óscar Valdez, el prodigio nacido en Nogales, criado en Tucsón, enfrentándose ya a contendientes con las mismas aspiraciones -y quizá incluso mayores logros- que las de él.

El nuevo acuerdo de estas transmisiones tiene el potencial de elevar el boxeo a niveles de popularidad que no ha disfrutado desde principios de los años noventa. Por lo menos, será una fuerza que acelerará el reconocimiento de algunos de estos peleadores. Por ejemplo, en bares y restaurantes deportivos se verá a estos atletas regularmente, algo que por mucho tiempo ha sido casi inexistente en Estados Unidos, debido a la relativa inaccesibilidad de los canales premium.

A Valdez le tocará como retador el filipino invicto Genesis Servania, de 26 años de edad, igual que el nogalense. Será la tercera defensa de campeonato de parte de Valdez y la primera oportunidad a un título mundial para Servania.

Tal vez de aún más prominencia será la pelea coestelar entre Gilberto “Zurdo” Ramírez, oriundo de Mazatlán, y Jesse Hart, de Filadelfia, ambos con muy altas aspiraciones y expectativas en sus respectivas carreras. Con su título de Peso Súper Medio, el Zurdo ya se encuentra en los anales del boxeo mexicano, llegando a ser el primer campeón mundial en esa división y sólo el segundo arriba del Peso Medio en la historia del país.

El ascenso de Valdez, la posición de pionero de Ramírez, el nuevo acuerdo entre ESPN y Top Rank y la relevancia para la región de Tucsón generarán este 22 de septiembre una función histórica.

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