SAO PAULO (AP) -- Mientras las imágenes de los aficionados al fútbol golpeándose ocupaban las portadas de los medios de comunicación de Brasil, la FIFA se apresuró a minimizar el riesgo de que la violencia se desate en los estadios durante el Mundial de 2014.

La FIFA condenó los incidentes del domingo en la sureña ciudad de Joinville, donde una pelea entre aficionados obligó a que un juego decisivo de la liga brasileña se suspendiera por más de una hora y ocasionó que cuatro personas fueran hospitalizadas, y una de ellas tuviera que ser evacuada en un helicóptero.

"Esto es muy triste para el fútbol brasileño", dijo la FIFA en un comunicado enviado a The Associated Press el lunes. "La FIFA y el comité organizador condenan cualquier forma de violencia y esos incidentes no deben ocurrir en un estadio de fútbol".

El enfrentamiento ocurrió apenas dos días después de que la FIFA realizó el sorteo para el Mundial en una ceremonia muy vistosa realizada en un lujoso complejo vacacional en el noreste de Brasil.

Cientos de aficionados del Atlético Paranaense y el Vasco da Gama se enfrentaron a golpes y patadas, además usaron palos y barras de metal, lo que obligó al árbitro a detener el partido cuando apenas se habían jugado 17 minutos.

La seguridad en el estadio estaba a cargo de guardias privados, esquema similar al que se planea para el Mundial. La seguridad de los aficionados dentro del estadio en actos de la FIFA está a cargo de edecanes mientras la policía se encarga de la seguridad afuera de las sedes.

La pelea del domingo se interrumpió hasta que la policía llegó y disparó balas de goma contra los rijosos.

La FIFA dijo que no haría comentarios sobre lo ocurrido en Joinville porque no tuvo que ver con el encuentro pero señaló que confía en los planes de seguridad para el Mundial.

"Para la Copa del Mundo se usará un concepto amplio de seguridad que combina la operación de autoridades públicas y privadas para asegurar el bienestar de los aficionados, jugadores y cualquier otro participante en el evento", dijo el organismo rector del fútbol. "El concepto funcionó muy bien durante la Copa Confederaciones y se basa en un modelo usado en otros mundiales".

Las principales preocupaciones de la FIFA por la seguridad tienen que ver con las protestas afuera de los estadios pero los recientes hechos de violencia en estadios de Brasil probablemente generarán intranquilidad.

Aunque no se espera que los grupos de aficionados rivales se presenten en los estadios del Mundial es claro que los 80 guardias de seguridad que había en el estadio no estaban en posibilidad de contener la violencia.

La presidenta de Brasil Dilma Rousseff dijo el lunes que el Ministerio de Deportes está revisando lo sucedido y pidió que se termine la impunidad en los casos de violencia entre aficionados.

"El país del fútbol no puede permitir más violencia en los estadios", escribió la mandataria en su cuenta de Twitter. "Necesitamos policías en los estadios".