MONTMELÓ, España (AP) — El alemán Sebastián Vettel, monarca vigente de la Fórmula Uno, no encaraba el fin de semana del Gran Premio de Barcelona con grandes dosis de optimismo, pero tampoco podía prever un inicio tan desastroso como el que sufrió el viernes, cuando su monoplaza Red Bull se quedó parado en la primera sesión de los entrenamientos libres, que dominó la escudería Mercedes.

El cuatro veces campeón del mundo de forma consecutiva se vio obligado a retirarse a la media hora de iniciarse la tanda de rodaje inaugural, sin llegar a completar cinco vueltas sobre el circuito catalán, y ya no pudo participar en la segunda sesión del día por problemas mecánicos.

Clasificado quinto en el mundial con 33 puntos, 46 menos que su compatriota Nico Rosberg, de la escudería Mercedes, Vettel protagonizó la imagen de la jornada, primero ayudando a empujar su bólido lejos del trazado, luego intentando manipular la avería y recurriendo incluso a un extintor antes de que el auto fuera retirado en grúa y el piloto se refugiara en su caravana, transportado en motocicleta.

"Todos queremos ganar pero, siendo realistas, Mercedes está ahora mismo muy difícil de batir. Hay que ser pacientes", había avisado ya en la previa Vettel, quien estrenaba chasis en Montmeló.

Red Bull dijo vía Twitter que el auto de Vettel tuvo "un problema eléctrico".

Vettel, que ha firmado su peor arranque de temporada desde que fichó por Red Bull, dispondría así de apenas una hora de rodaje antes de la calificación del sábado.

En otra jornada redonda para Mercedes, que lidera el Mundial de constructores, el mejor crono de la primera tanda de los entrenamientos fue para Lewis Hamilton con un tiempo de 1 minuto 27.023 segundos; y el británico mejoró su marca por 1.499 segundos a la siguiente sesión, que también dominó por delante de su compañero Rosberg, a 0.449 de distancia.

Hamilton acumula tres "pole positions" hasta la fecha en el campeonato, subiéndose a lo alto del podio en las tres últimas carreras.

La escudería plateada, que nunca ha ganado un Gran Premio en Barcelona y lidera el actual Mundial por vía de Rosberg y luego Hamilton, evidenció nuevamente su excelente momento, en especial en las vueltas finales de la primera tanda, en que Hamilton rebajó su propio crono, y con la mejora en la segunda de Rosberg, quien había acabado sexto previamente.

El compañero de Vettel, el australiano Daniel Ricciardo, fue la cara para Red Bull, pues firmó el tercer mejor tiempo en ambas sesiones, a menos de un segundo de distancia.

McLaren, la ex escudería de Hamilton, exhibió síntomas positivos en la mañana con el segundo lugar de Jenson Button, pero el británico quedó séptimo al mediodía.

La escudería Woking quedó por detrás de la italiana Ferrari, pero el local Fernando Alonso, ganador el año pasado en Barcelona, no tiene grandes motivos para la esperanza. El asturiano fue cuarto en la mañana y tercero en la segunda sesión, pero con una desventaja de 1.597 segundos que se antoja notable.

Previo al abandono de Vettel, el mexicano Sergio Pérez (Force India) protagonizó otro percance llamativo, al tener que recoger el retrovisor izquierdo, que se despegó de la parte delantera de su bólido, y alojarlo junto a su asiento antes de retirarse a boxes.

Pérez marcó el noveno mejor tiempo matutino pero luego fue superado por el venezolano Pastor Maldonado (Lotus), quien completó el mayor número de vueltas en ambas tandas (34 y 42), pese a despedirse antes de hora por un fallo con la caja de cambios.

El también mexicano Esteban Gutiérrez (Sauber) no salió a rodar a primera hora, pero sí lo hizo en su lugar el piloto de pruebas de la escudería suiza, Giedo van der Garde, quien sufrió un problema con los frenos y, consecuentemente, un susto considerable, al salvarse de chocar con la barrera por bien poco.

En la segunda serie, Gutiérrez quedó 15to a 3.581 de la punta, seguido de Pérez.