El señor Frank Otto es un periodista boricua que trabaja en un libro sobre los cronistas de beisbol latinos. Me entrevistó hace más o menos dos años y me ha hablado en otras ocasiones por detalles que quedaron pendientes. Hace unos días me habló de nuevo y me hizo una pregunta cuya respuesta la tengo bien ensayada, es una respuesta que yo sé que no ha sido ni será del agrado de las mayorías.

La pregunta es básicamente sobre una de las reglas no escritas en el beisbol, misma que prácticamente abarca a las cabinas de transmisión. En un juego que va perfecto o sin hit ni carrera por ahí de la sexta o séptima entrada, ¿lo dices en la transmisión?

Crecí escuchando juegos en radio con esa regla no escrita, jamás se decía algo hasta que se concretaba o cuando llegaba el primer hit, que porque se salaba si uno informaba lo que estaba pasando.

No sé quién empezó esta costumbre, pero sí me quedó claro que así debía ser.

Nunca estuve de acuerdo con tal procedimiento, por un tiempo lo respeté, hasta que ya no pude más y “por mi culpa” se empezaron a romper joyas de pitcheo, aunque otras como el perfecto de Randy Johnson en el 2004 y el sin hit ni carrera de Edwin Jackson en el 2010, ambos con Diamondbacks, se lograron concretar a pesar de “mi insistencia porque se rompieran” al estar informando lo que estaba pasando.

Lo bueno es que últimamente el beisbol ha cambiado mucho, el mismo uso de la repetición de TV lo dice todo.

Hace 20 años, decir que iba pasar algo así era como una falta de respeto al beisbol.

De modo que tengo la esperanza de que algún día se acepte informar lo hoy prohibido sin que alguien se moleste.

Sé que en la actualidad hay un alto número de personas que no están de acuerdo con lo que estoy diciendo, pero una anécdota de la Liga Mexicana de Beisbol que aconteció en Monterrey el 11 de julio del 2012 creo que lo pudiera hacer cambiar de opinión. Le cuento:

Los Sultanes de Monterrey hicieron un rally de 10 carreras en la parte baja de la quinta entrada y se pusieron arriba en la pizarra 18-0. Dada la paliza, el pitcher que estaba ganando el juego, Walter Silva, le preguntó al mánager si ya lo iba a sacar del partido.

“¿Cómo te voy a sacar con el juego que estás lanzando?” le dijo a Silva su mánager.

Silva no sabía que estaba en un juego sin hit ni carrera, porque simple y sencillamente la pizarra del estadio no estaba funcionando ese día.

El mánager tuvo que romper la regla no escrita ante lo mal informado que estaba su pitcher. Pero, según me contaron, jamás se mencionó por el sonido local del estadio.

La afición sabía que se estaba presentando una paliza, por lo que por ahí de la séptima entrada se empezaron a ir la mayoría de los aficionados. No les dijeron lo que estaba pasando, y lo entiendo, mas no estoy de acuerdo.

Si dicen por el sonido local que hay un juego sin hit ni carrera y al rato se rompe, la culpa la tendrá el del sonido local. Por tal motivo, no hubo ni pizarra ni persona que informara que se podía presentar un juego de esos que se ven poco.

Se fueron muchos y se lo perdieron.

Lo más probable es que entre los que se fueron, un buen número jamás habían visto una joya de pitcheo de este tipo.

Por este buen ejemplo, le comenté a Frank Otto que con más razón me sentía obligado a no respetar esa regla.

No creo que sean tantos los que llevan la anotación del partido como para saber exactamente lo que está aconteciendo.

Se les debe informar.

Correo electrónico: oscsoria@aol.com.