Oscar Soria
Foto: Jeffry Scott

Torey Lovullo

Imagine que lo contratan para ser jefe de una empresa y no puede llevar a una sola persona de su confianza para trabajar con usted. Tiene que sacar todas las tareas con el personal que hay ahí. Hay pura gente que usted no ha tratado o ha tratado poco, incluso los jefes de departamentos apenas los está conociendo.

¿Está difícil verdad? Tendrá que demostrar sus habilidades para trabajar en grupo, pero también para interactuar con la gente y causar una buena impresión, porque usted es el jefe y quiere que los trabajadores le rindan bien.

Es más o menos lo que ocurrió con Torey Lovullo, el mánager de los Arizona Diamondbacks de quien desde un inicio se dijo que una de sus fortalezas era la capacidad para trabajar en grupo y crear armonía; era bueno para comunicarse con el personal.

Lovullo llegó de los Boston Red Sox y trabajó en su primer año en Arizona con casi puro coach que ya estaba en la organización de Diamondbacks, incluso trabajando ellos con el anterior mánager, Chip Hale. Uno de los pocos que llegó junto con Lovullo fue el coach de banca, Ron Gardenhire, y no precisamente lo conocía bien, es decir, tampoco era amistad suya.

Debido a lo que se decía de Lovullo, no extraña que haya tenido ese éxito en su temporada de presentación con Arizona y haya metido al equipo a los playoffs; se creó una armonía que ayudó mucho y vino resultando una temporada muy gratificante.

La semana pasada, Lovullo fue nombrado Mánager del Año de la Liga Nacional, y hay razones para sentir que fue una elección justa. El club venía de un año lleno de decepciones, no estaba fácil convencer a los peloteros de que podían contender; sin embargo, lo hicieron y resultó un año lleno de satisfacciones.

Vino siendo el tercer mánager del año en la historia de los Diamondbacks. Los otros fueron Bob Melvin y Kirk Gibson. En los tres casos, Arizona vino avanzando a la postemporada aunque ninguno pudo ganar la Serie Mundial. Cuando ganaron el Clásico de Otoño en 2001, el piloto de Arizona, Bob Brenly, quedó en tercer lugar en la votación. Ganó Larry Bowa (Phillies) y en segundo lugar quedó Jim Tracy (Dodgers), ninguno de esos mánagers avanzó a la postemporada.

Ni Melvin ni Gibson pudieron llevar al equipo a repetir visitas a los playoffs. Ya veremos si en 2018 Lovullo puede ser el primer mánager del año en hacerlo. De hecho, sólo una vez en la historia de Diamondbacks han ido en años seguidos a la postemporada, fue en 2001 y 2002.

En lo personal, no me sorprendió que el piloto de Arizona haya ganado el trofeo de mánager del año. Lo que sí me sorprendió fue la manera como arrolló en la votación. El segundo lugar quedó muy atrás, Dave Roberts, de Dodgers. Bud Black, de Rockies, quedó en tercer sitio. Puros estrategas de la División Oeste del viejo circuito.

Correo electrónico: oscsoria@aol.com