Derek Jeter, de los Yanquis de Nueva York, saluda a los fanáticos tras salir en el cuarto inning de su último Juego de Estrellas, el martes 15 de julio de 2014 en Minneapolis.

(AP Foto/Jeff Roberson)

Cuando el cañonero mexicano Héctor Espino se retiró y pasó a ser coach de los Naranjeros de Hermosillo, era común que cuando lo presentaban en las inauguraciones se llevaba la ovación más espectacular de la noche.

Miguel “Pilo” Gaspar dijo que tenían que presentar a Espino hasta el final. Gaspar era también coach del equipo. “Se acaba los aplausos”, comentaba Miguel sobre las ovaciones a Héctor.

El Juego de Estrellas del 2014 que se jugó el martes 15 fue el partido de Derek Jeter. Resultó impresionante la cantidad de aplausos que le dieron.

Siendo Jeter el primero en el orden al bat, el que llevaba las de perder era el segundo en la alineación, que en este caso fue Mike Trout, quien por cierto resultó el Jugador Más Valioso del partido.

Del escándalo, el estadio pasaba a la tranquilidad. Probablemente, cuando Trout bateaba la mayoría de los aficionados aprovechaban para usar las redes sociales y subir la foto que acababan de tomar del futuro miembro del Salón de la Fama.

Lo que vimos fue un auténtico trabajo de equipo. Lo digo porque prácticamente todos se prestaron para hacer de ese juego uno de los más grandes homenajes que ha recibido un big leaguer. La misma producción de la TV presentó varios momentos emotivos, mensajes de los propios peloteros, parecía un show cuyo título era “Los amigos de Jeter”.

Fue más que claro que es el pelotero más respetado de su generación. Hemos visto bonitos homenajes en pleno Clásico de Media Temporada, pero éste superó a cualquiera.

Su actuación ofensiva fue perfecta. Pegó par de hits en igual número de turnos, con lo que vino cerrando su cifra de por vida en este tipo de partidos en .481 de bateo, la segunda cifra más alta para un pelotero con al menos 29 apariciones al home. El único que lo supera es Charlie Gehringer, que bateó 500.

Y lo que falta

El Juego de Estrellas del 2014 reunió a peloteros que, sumados sus sueldos, ganarán este año más de 550 millones de dólares.

Los mejor pagados en el partido en Minneapolis, Minnesota, eran: 1) Zack Greinke, que ganará este año 26 millones de dólares. 2) Robinson Canó, con salario de 24 millones. 3) Félix Hernández, que recibirá 22.86 millones. Y empatados en cuarto sitio, Masahiro Tanaka y Miguel Cabrera, con 22 millones.

Derek Jeter estará ganando esta temporada 12 millones de dólares. Estaba lejos de ser el mejor pagado entre las estrellas que se reunieron en el Target Field para el Clásico de Media Temporada, pero vaya que es un excelente sueldo para temporada de retiro.

Se va un grande como Jeter, pero estamos ante una generación muy interesante, donde Mike Trout vendría a ser seguramente la elección de varios en torno al pelotero que pudiera algún día acercarse a recibir un homenaje como el que recibió Jeter. Probablemente, Giancarlo Stanton o Clayton Kershaw, quizás Miguel Cabrera. Conste que decimos “acercarse” a recibir un homenaje como el que vimos en el pasado Juego de Estrellas. Qué difícil se ve que alguien lo iguale.

A considerar también que esta fue solo la despedida de los Clásicos de Media Temporada. Faltan dos fechas muy importantes para Jeter: el 25 de septiembre, que será su último partido de temporada regular en Yankee Stadium, y el 28 de septiembre, que será el final del rol regular de los Yanquees y jugarán en Boston.

Para la última serie de los Yanquees en Fenway Park no hay boletos disponibles, sólo en reventa. Busqué en Internet los precios de los boletos para el juego del 28 de septiembre en Boston, y vaya que hay quien quiere aprovechar la recta, hay localidades de más de 10 mil dólares.

Correo electrónico: oscsoria@aol.com.