Oscar Soria
Foto: Jeffry Scott

Se han presentado barridas en las series de playoffs de la Major League Baseball pero también se han presentado juegos decisivos, esos donde no se puede reservar a un pitcher para mañana porque mañana pudiera no haber juego. Por tal motivo, los mánagers han estado dirigiendo bajo mucha presión.

Joe Girardi de los New York Yankees se llevó fuertes críticas por su proceder ante los Cleveland Indians y de cualquier forma se vino levantando de un 0-2 para ganar la serie y dejar fuera de la pelea al gran favorito. Joe Maddon de los Chicago Cubs igual fue criticado seriamente luego de una derrota ante los Dodgers de Los Ángeles. Maddon es el mismo mánager que hizo campeón a los Cubs el año pasado, aunque anduvo jugando con lumbre en ciertas decisiones, y de hecho en el pasado receso de temporada uno de sus peloteros (Aroldis Chapman) criticó la manera de dirigir de Maddon.

Se han visto series y juegos tan cerrados que se ha notado más la labor de los mánagers; es fácil asociar una derrota a una decisión de los pilotos y por lo mismo necesitan aislarse y no dejarse influenciar por las miles de opiniones que surgen después de un encuentro.

Me llamó la atención un comentario hecho por el estratega de los Houston Astros, A.J. Hinch, de recomendar a sus colegas alejarse de las redes sociales, dijo que no era saludable estarlas leyendo.

Cualquiera diría que nadie dejará influenciarse por las redes sociales, pero si Hinch hizo ese comentario debe ser por algo. El beisbol se ha llenado de mánagers jóvenes que probablemente le ponen atención a lo que se dice ahí.

No podemos negar que estamos en un mundo que se maneja de una manera distinta, pero, si en ocasiones es complicado controlar un vestidor de un equipo de beisbol, se debe entender que es imposible controlar las redes sociales.

Inicio de la Liga Mexicana del Pacífico

Arranque candente de los Charros de Jalisco y Tomateros de Culiacán, inicio frío de los Cañeros de Los Mochis y Yaquis de Ciudad Obregón.

Charros es un equipo a seguir, porque organizarán la próxima Serie del Caribe, la tendrán en casa y, justamente, en años recientes tener el Clásico Caribeño en casa ha sido sinónimo de mala temporada en México. De momento los Charros están resultando la excepción.

En términos ofensivos, el receptor de Naranjeros de Hermosillo, Alejandro Flores Carrillo, estaba resultando la sorpresa más agradable, dado que después de la primera semana de acción estaba bateando arriba de .700, y se trata de un novato.

En pitcheo, Evan Marshall de Venados de Mazatlán, se lució en su presentación en el circuito con una victoria y dos salvamentos. Marshall es el mismo que se vio debutar en la MLB con los Arizona Diamondbacks teniendo una buena primera campaña en 2014, luego vino a menos y estando en Ligas Menores recibió un pelotazo en la cabeza que diría ha sido uno de los momentos más preocupantes en la historia de la organización.

Un pelotero a seguir me parece puede ser Billy Burns. Juega con Charros y es muy veloz, tiene experiencia en MLB con Oakland y Kansas City.

De inmediato empezó a robar bases y no sería extraño que se convierta en el primer robador de al menos 40 bases en el circuito desde 1991.

Contacta a Oscar Soria en el correo electrónico: oscsoria@aol.com.