CHICAGO (AP) -- Noviembre fue otro mes sangriento en Chicago, con más del doble de homicidios que el mismo mes del año pasado.

Los 77 homicidios registrados en noviembre de 2016 son la cifra más elevada para el mes en casi un cuarto de siglo. La ciudad y el departamento de policía intentan reducir las cifras con iniciativas tales como enfocarse en las zonas de mayor criminalidad y un plan para incorporar 970 efectivos a la fuerza policial.

Chicago ha registrado 701 homicidios en lo que va de 2016, así que faltando un mes para terminar el año se ha superado la marca anual de 700 por primera vez desde 1998 y la ciudad se encamina a terminar 2016 con casi 300 homicidios más de los registrados el año pasado. En 2015 se registraron 38 homicidios en noviembre y 481 en todo el año.

La policía, funcionarios judiciales y miembros de la comunidad dijeron que las causas del incremento de homicidios comienzan con el hecho de que los criminales en Chicago están más envalentonados que en años previos.

Una enorme razón, señalaron, es que en Chicago se han debilitado o eliminado en años recientes sus otrora enérgicas leyes sobre armas, por decisiones de tribunales. Como lo ha estado diciendo durante meses, el superintendente de policía Eddie Johnson reiteró el jueves que las débiles leyes estatales sobre armas significan que la gente condenada por crímenes con arma de fuego son encerrados por mucho menos tiempo que en lugares como Nueva York, donde ha disminuido la criminalidad.

"El pensamiento aquí es que no hay consecuencias por portar un arma de fuego", dijo Johnson. "Quienes delinquen con armas de fuego simplemente no temen al sistema judicial", agregó.

El legislador federal Danny Davis, el demócrata de Chicago cuyo nieto adolescente murió la semana pasada por disparo de arma de fuego, estuvo de acuerdo con el superintendente y señaló que la violencia se ha incrementado enormemente de la misma manera que el deseo de la gente por armarse para protección, en especial desde que comprenden que las leyes de armas de fuego significan que si son atrapados, las consecuencias no serán tan severas como las consecuencias de encontrarse con criminales en las calles.

"Se escucha por todas partes, en las barberías y en todos lados, que la gente prefiere ser atrapada por la ley con un arma de fuego que ser confrontada (por un criminal) sin una", dijo Davis el jueves.