MEXICO (AP) -- Para Concha Buika llegar un poco tarde le dio una mayor felicidad al ser homenajeada por partida doble con su primer premio Luna y una placa en el Paseo de las Lunas en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México.

"Animo a todas las personas que hayan sido rechazadas alguna vez en la vida, como yo, a que hagan caso de lo que nos trae la eternidad, no los tristes mortales que nos rechazan", dijo Buika al recibir su premio Luna del Auditorio al mejor espectáculo de world music en México.

"Fue precisamente el no creer en los sabios lo que me hizo pensar que sabios somos todos", agregó la cantante originaria de Mallorca, hija de exiliados políticos de Guinea Ecuatorial, quien se forjó con los cantaores de flamenco en los barrios más pobres de su isla.

El reconocimiento le fue concedido en 2013, pero no le fue posible recogerlo en la ceremonia celebrada en octubre. Así que el miércoles lo recibió y develó su placa en el Paseo de las Lunas, otorgada a artistas que se presentan en territorio mexicano y que ostentan grandes como Marcel Marceau y Roberto Gómez Bolaños.

"Soy una persona muy tímida y esto me pone tremendamente nerviosa, nunca he ido a recoger premios de ningún tipo porque me siento muy pequeña", dijo desbordada de emoción durante la breve ceremonia, en la que pasó de lágrimas a risa y a una sonrisa que iluminó a sus admiradores reunidos para la ocasión.

La intérprete de "No habrá nadie en el mundo" se presentará el jueves en el Lunario del Auditorio Nacional ante un íntimo aforo de 500 asistentes como parte de la gira de su álbum "La noche más larga".

"Cada vez que vengo aquí me vuelvo medio loca, no sé qué hago... Voy a improvisar que es lo que siempre hago cuando vengo porque aquí no hace falta prepararse nada, está todo el mundo muy abierto", adelantó.

Buika tuvo su primera presentación en el Lunario en el 2007. Su breve papel en la película "La piel que habito" de Pedro Almodóvar sirvió como catalizador de la fama mundial que había comenzado a sembrar. Aprendiz de Chavela Vargas, es ganadora del Latin Grammy por su álbum "El último trago", realizado en colaboración con Chucho Valdés.