LAS VEGAS (AP) -- O.J. Simpson regresó a una corte de Las Vegas el lunes para pedir un nuevo juicio por el caso de robo a mano armada y secuestro que lo llevó a prisión en 2008.

Luciendo más canoso y gordo, el ex astro de fútbol estadounidense de 65 años y presentador de televisión apareció escoltado por guardias mientras saludaba a la gente que reconocía entre los asistentes.

Un oficial advirtió a los presentes que no trataran de comunicarse con Simpson y nadie se atrevió a decir nada. Pero un amigo cercano reconoció un destello de la personalidad magnética de Simpson.

"No tiene mucho tono muscular", dijo Sherman White, ex liniero defensivo de la NFL y compañero de equipo de Simpson desde que jugaban en los Bills de Buffalo. "Pero sí se sintió un poco de la energía de O.J. cuando llegó".

Simpson charló después con sus abogados y escuchó atentamente al testimonio de su hija Arnelle Simpson y otros testigos.

El ex futbolista, quien ha cumplido cuatro años de su sentencia mínima a nueve años tras las rejas, estará en la corte toda la semana tratando de demostrar que tuvo una representación legal deficiente en el juicio por un robo a mano armada contra dos vendedores de objetos deportivos de valor en un hotel de Las Vegas en 2007.

La apariencia discreta de Simpson contrastó con la elegante indumentaria que lució en su histórica absolución tras su famoso caso por homicidio en Los Angeles en 1995. El traje que usó entonces es parte de la colección del museo de noticias Newseum en Washington.

El lunes la corte estaba semivacía y no hizo falta habilitar una sala con monitores de circuito cerrado.

Simpson espera que un nuevo equipo de abogados pueda convencer a un juez de que el abogado Yale Galanter, quien lo representó en el caso por robo, tenía un conflicto de intereses.

En una declaración jurada sobre lo que planea decir en el estrado, Simpson dijo que Galanter conocía con antelación su plan de recuperar lo que consideraba eran recuerdos personales que tenían los vendedores en el hotel.

Simpson también dijo que Galante nunca le mencionó que podían llegar a un acuerdo de culpabilidad.

Galante recibió un pago de casi 700.000 dólares por defender a Simpson, pero tenía un interés personal en que no lo reconocieran como testigo de los crímenes y engañó a Simpson a tal punto que se merece un nuevo juicio, dijeron los abogados de Simpson.

Galante, quien testificará el viernes, ha rechazado hacer comentarios antes de su aparición en la corte.

"Para mí, los argumentos son sólidos", dijo Patricia Palm, la abogada de apelación de Simpson que produjo una solicitud de 94 páginas analizando las promesas, pagos y desempeño de Galante como abogado de Simpson en el juicio que terminó con un jurado hallando a Simpson y un coacusado culpables de 12 delitos graves.

De los 22 argumentos de conflictos de intereses y asesoría ineficaz que presentó Palm, la jueza del Tribunal de Distrito del Condado de Clark Linda Marie Bell acordó escuchar 19.

No está claro si Bell emitirá un fallo de inmediato.