"Hansel and Gretel: Witch Hunters" (Tommy Wirkola, 2013) lo acaba de hacer, aunque no se puede presumir de que el resultado haya sido muy halagador, pero eso de tomar un cuento de hadas famoso y torcerlo a tal grado que lo único reconocible sea el nombre de los personajes y algo de la premisa no es muy decoroso que digamos. Primero, porque se oye a estrategia barata para atraer a la audiencia y, segundo… bueno, con el primer punto es más que suficiente.

"Jack: The Giant Slayer" (Bryan Singer, 2013) tiene, al parecer, otros derroteros, es verdad, pero no sólo porque la de Singer se haya visto más impresionante desde los trailers promocionales que la de Wirkola, sino porque tanto su director como su giuionista (Singer/McQuarrie) nos tienen acostumbrados a trabajos de cierto nivel de calidad.

Ya en 1995, la dupla nos había apantallado a todos con esa joyita de suspenso y memorable giro de tuerca titulado "The Usual Suspects" (1995), y aunque el cineasta mantuvo el buen nivel en las cintas que le siguieron: "Apt Pupil" (1998), "The X-Men" (2000) y "X-2" (2003), tuvo leves tropiezos en el gusto del público en "Superman Returns" (2006) y "Valkyrie" (2008), aunque lo cierto es que ambos son buenos trabajos.

Es precisamente el currículum de Singer el que da garantías a esta reciente y rimbombante adaptación al cine del célebre clásico infantil "Jack and the Beanstalk" (en español "Juan y los Frijoles Mágicos" o "Las habichuelas mágicas"), un producto cinematográfico que hace un derroche de efectos especiales y que abunda en secuencias de acción espectaculares.

El protagónico cayó a manos de Nicholas Hoult, un joven actor británico que se dio a conocer hace ya más de 10 años al lado de Hugh Grant como el carismático y alienado chico que logra sacar a un solterón de su vida vacía en "About a Boy" (Chris Weitz y Paul Weitz, 2002), y a quien acabamos de ver en la reciente "Warm Bodies" (Jonathan Levine, 2013), encarnando a un zombi adolescente y enamorado.

En esta cinta, el Jack del título (Hoult) es un joven aldeano que enfrenta una aventura de enormes dimensiones cuando, de buenas a primeras, de ser un campesino y granjero sin importancia, se transforma en el eje central en una guerra bastante peculiar, una que se había mantenido en pausa por muchos años: la de los humanos contra los terribles gigantes.

Efectivamente, la trama involucra a los famosos frijoles mágicos, los cuales, luego de ser sembrados, crecen increíblemente hasta elevarse fuera de este mundo y llegar a uno habitado por seres de enormes proporciones, siendo la monumental planta el puente entre ambos, mismo que servirá para la invasión recíproca.

No podía faltar la princesa del cuento, en ese caso una linda chica de nombre Isabelle (Eleanor Tomlinson), a la cual habrá que rescatar de grandes peligros; el rey que recompensará a aquel que logre salvarla (Ian McShane); el líder de la guardia del rey (Ewan McGregor), personaje clave en la lucha contra los gigantes y un traidor del gobernante que quiere aprovechar la situación para destronarlo (Stanley Tucci).

No está de más (aunque siempre termine estas reseñas de la misma manera) mencionar el atractivo del 3D y los efectos especiales, aspectos que le dan al filme un plus a considerar. Pero bueno, por sobre todo lo anterior, esperemos que este sea el regreso de Singer al gusto del público. Hasta la próxima semana.