No sé qué lugar ocupe Stephen King en la lista de los escritores más adaptados en la historia del cine, pero seguramente ha de ubicarse (como mínimo) en el top ten, al grado que hacer un repaso de obras suyas que han sido convertidas en películas sería suficiente como para agotar la extensión del presente artículo.

Este autor nativo de Maine es ampliamente conocido por sus obras de terror sobrenatural (Pet Cemetary, It, Salem’s Lot, The Shinning…) aunque, en mi opinión, sus mejores historias son aquellas que hacen a un lado el elemento terrorífico para enfocarse en narrar intensos dramas humanos.

Eso sí, es posible que estas historias estén aderezadas por situaciones fantásticas o que causen miedo; sin embargo, la ausencia de fantasmas y monstruos está cubierta por seres malvados de carne y hueso que, en ocasiones, son mucho más efectivos a la hora de provocar miedo, como ocurre en los casos de Misery, The Green Mile, Cujo, Rita Hayworth and the Shawshank Redemption, etc.

Luego de la gran decepción que causó en su nutrida base de fans el estreno de “The Dark Tower” (Nicolaj Arcel, 2017), esa malograda adaptación de su obra maestra, todas las esperanzas están puestas ahora en “It” (Andy Mischietti, 2017), cuya anterior adaptación, realizada en 1990, hizo los méritos para acrecentar el culto del que ya gozaba la popular historia de King.

Algo que llama la atención es que, a diferencia de la versión noventera, la cual narraba tanto el primer contacto de los niños con el aterrador payaso y la vida de esos mismos personajes al convertirse en hombres, la versión de Muschietti se olvida de los adultos y se centra en narrar solamente lo vivido por los niños al conocer por primera vez a la diabólica criatura.

Aunque la versión anterior transcurre en 1958, en esta actualización la acción se ubica en 1989 (curiosamente King publicó la novela en 1986). La trama es la misma: un grupo de siete amigos viven en una pequeña ciudad llamada Derry, cuya comunidad vive atemorizada por la frecuente desaparición de personas, principalmente de niños.

Es en este contexto que tienen su primer contacto con un extraño payaso que, al parecer, tiene mucho que ver con las extrañas desapariciones, y será a partir de entonces que comenzará una serie de contactos con el extraño ser que torturará la tranquilidad del grupo.

Decididos a poner fin a la desesperante situación, los pequeños deciden enfrentar sus miedos e intentar vencer a la horrible presencia que los inquieta en sus sueños y los horroriza en la realidad.

Sorprende el hecho de que haya sido Bill Skargard (hijo del actor Stellan Skargard) el elegido para encarnar al célebre payaso, quien se impuso a la poderosa presencia del gran Hugo Weaving.

Esperemos que la recepción hacia el filme sea bueno, lo cual parece muy probable por la oleada que despertó la serie de tv Stranger Things en las audiencias por estas historias de horror con estéticas retro y protagonizadas por niños; de ser así podremos esperar una secuela en donde será posible ver el resto de la historia de King, es decir, los estragos de lo vivido en el grupo de amigos y los terrores que experimentan ya en su vida adulta.

Hasta la próxima.