PUERTO PRINCIPE, Haití (AP) -- Más de un centenar de personas más han sido deportadas a Haití o han salido por su propia voluntad de la República Dominicana luego del asesinato de una pareja de ancianos dominicanos, dijo el lunes un portavoz de un grupo de defensores de los inmigrantes haitianos.

El número de haitianos y de personas de ascendencia haitiana que han sido expulsadas o que han salido voluntariamente es de al menos 350, dijo Lolo Sterne, coordinador de la Oficina de Migración de Haití. Las autoridades habían reportado la deportación de al menos 252 personas hasta el domingo.

Las repatriaciones se producen luego de un estallido de violencia cerca del pueblo de Neiba, en el suroeste de la República Dominicana. La pareja fue asesinada la semana pasada al parecer durante un robo a su vivienda cerca de la frontera entre los dos países, y una turba dominicana respondió asesinando a un hombre haitiano.

El lunes, el jefe de la policía nacional dominicana, Manuel Castro Castillo, visitó Neiba para supervisar las medidas de seguridad en el área.

Defensores de los inmigrantes dicen que muchos de los deportados fueron a la estación de policía en busca de refugio, y que algunos decidieron voluntariamente dejar el país por temor a ser víctimas de la violencia de turbas. Otros se fueron porque las autoridades dominicanas los detuvieron en las calles, añadieron los activistas.

La policía dominicana emitió una declaración en la que dijo que los haitianos no fueron expulsados del país, sino que fueron a la estación de policía por temor a represalias y pidieron que se les acompañase a la frontera para poder cruzarla.

Jonave Celeny, de 34 años, fue uno de los que acudió a la estación de policía por voluntad propia.

Con un par de maletas en la mano, el obrero de la construcción dijo que un amigo dominicano lo acompañó a la estación de policía, pero que otros buscaron ser discretos porque tenían miedo de ser linchados.

"Muchos de nosotros tuvimos que escondernos", dijo Celeny el lunes mientras aguardaba un transporte del gobierno que lo llevaría a él y a una decena de personas más a una estación de autobuses. Planeaba viajar a su poblado de residencia en Haití, Thomazeau, una comunidad cerca de la frontera donde viven su esposa y cuatro hijos.

Dijo que quería dejar la República Dominicana hasta que las cosas se enfriaran, pero que planeaba regresar tan pronto como fuera posible.

No ha habido reportes adicionales de muertes en Neiba.

Haití y la República Dominicana, que comparten la isla de La Española, han tenido desde hace tiempo una relación inestable.

La República Dominicana fue uno de los primeros países en responder tras el devastador terremoto del 2010 en la capital haitiana, y ha ayudado a la reconstrucción con importantes proyectos de infraestructura. Pero las relaciones entre los dos países se agriaron desde septiembre, cuando un tribunal dominicano amenazó con revocar la ciudadanía para residentes de origen haitiano, algo que podría afectar a 200.000 personas.

El gobierno dominicano anunció la semana pasada un plan para resolver el estatus legal de personas que pudieran perder su ciudadanía a causa del fallo. Los detalles serán anunciados una vez que el decreto sea firmado y entre en vigor en los próximos días.

Líderes caribeños realizarán una reunión de emergencia en Trinidad el martes para discutir el fallo judicial en Dominicana y responder a la medida. El primer ministro de San Vicente y Granadinas Ralph Gonsalves ha criticado enérgicamente el fallo y asistirá a la sesión especial de CARICOM. Se espera que el presidente haitiano Michel Martelly también esté presente.