EL CAIRO, Egipto (AP) -- Aliados políticos de los militares egipcios se alinearon a su llamado de realizar grandes manifestaciones el viernes para mostrar apoyo al principal general del país, presionando hacia una colisión con opositores islamistas que exigen el regreso del derrocado presidente de la nación.

Pero existía una incertidumbre generalizada sobre las intenciones del ejército, y preocupación de que las fuerzas armadas estén provocando un peligroso fervor populista.

El general Abdul Fatá El Sisi, quien derrocó el 3 de julio al presidente electo egipcio, tomó a muchos por sorpresa cuando anunció esta semana que quería que la gente tomara las calles en grandes cantidades el viernes para otorgarle un mandato popular para que tome las medidas necesarias contra la "violencia y el terrorismo".

El llamado de El Sisi fue ampliamente interpretado como un preludio de medidas enérgicas contra la Hermandad Musulmana, el grupo islamista del cual procede el expulsado Mohammed Morsi, y otros islamistas que han estado acampando durante aproximadamente un mes en sitios de El Cairo y otros lugares exigiendo la reinstalación de Morsi.

Eso ha incrementado los temores de una confrontación violenta. Los islamistas también planean realizar el viernes manifestaciones a favor de Morsi, lo que aumenta la posibilidad de enfrentamientos en las calles, como ha sucedido frecuentemente en semanas recientes.

Islamistas atacaron verbalmente el jueves a los militares, diciendo que el llamado de El Sisi señala un plan para aplastar lo que ellos insisten son sus manifestaciones pacíficas. El líder espiritual de la Hermandad Musulmana Mohamed Badi fustigó el jueves al jefe del ejército egipcio con una dureza inusual, al decir que el derrocamiento del presidente Mohamed Morsi fue algo peor que destruir la Kaaba, el lugar más sagrado del islam, en un intento de encender el fervor religioso entre los partidarios de Morsi antes de las manifestaciones del viernes.

Por otro lado, la televisión estatal y cadenas privadas a favor de los militares estaban haciendo su parte para respaldar a El Sisi: anunciaron que la muy popular mini serie transmitida durante el actual mes sagrado del Ramadán no será transmitida el viernes para asegurar que grandes cantidades de personas salgan a la calle. Algunas de esas cadenas estuvieron transmitiendo canciones patrióticas.

No obstante, no está claro qué pretende exactamente El Sisi al buscar un mandato contra la violencia, y hasta dónde llegaría el ejército. La medida más explosiva sería si las tropas intentaran eventualmente tratar de desalojar los mayores campamentos islamistas. El más grande ha permanecido afuera de la mezquita Rabaa al-Adawiya en El Cairo, donde la multitud algunas noches ha alcanzado decenas de miles de personas.

Una medida más limitada sería que las tropas tomen acciones más duras contra cualquier señal de que partidarios de Morsi se involucren en hechos violentos.