MADRID (AP) -- España dio el martes el primer paso para incluir las corridas de toros entre su patrimonio cultural protegido, lo que invalidaría la prohibición de celebrar espectáculos taurinos en Cataluña y en cualquier otra región del país.

El Parlamento respaldó con 180 votos a favor, 107 abstenciones y 40 en contra una propuesta para declarar la fiesta de los toros como bien nacional de interés cultural, el máximo grado de cobertura legal que concede España a sus manifestaciones culturales.

Figuras del toreo como Julián López "El Juli" o José María Manzanares siguieron en directo el pleno. En el exterior del Congreso de los Diputados de Madrid, medio centenar de anti taurinos y otro medio centenar de pro taurinos se concentraron para protestar y celebrar respectivamente la decisión.

Varios grupos en defensa de la tauromaquia presentaron 590.000 firmas hace un año para tramitar lo que se conoce como iniciativa legislativa popular. Entre las personas que suscribieron la petición figuran el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, además de destacados representantes de la cultura, como el Nobel de Literatura peruano Mario Vargas Llosa y el artista Joaquín Sabina.

La constitución española permite plantear proyectos legislativos siempre que se presenten 500.000 firmas.

El esperado apoyo de la cámara baja a la petición deriva el debate a la comisión parlamentaria de Cultura. Con el respaldo total del gobernante Partido Popular, que cuenta con mayoría absoluta, se prevé que la propuesta se transforme en ley y la declaración definitiva de los toros como bien de interés de cultural se produzca entre junio y septiembre.

Ese estatus garantizará un paraguas protector, que desactivará la prohibición catalana, que entró en vigor en enero del 2012, y cualquier otro intento de vetar las corridas de toros en el país ibérico.

Según la ley española, una declaración de interés cultural nacional solo puede derogarse mediante el mismo procedimiento legislativo y pasados 50 años de su aprobación.

Las corridas de toros, encierros y espectáculos taurinos son una de las tradiciones más antiguas y populares de España. En los últimos años ha crecido el número de plataformas en defensa de los animales que exigen la abolición de la fiesta, que consideran un espectáculo sangriento sin encaje en el siglo XXI.

No obstante, siguen existiendo numerosos aficionados. Al margen de fiestas populares y encierros con toros, que tienen lugar en la mayoría de los pueblos del país, se siguen celebrando un promedio de 2.000 corridas de toros al año, aunque los cosos no se llenan como antes debido a la crisis económica y la ausencia de nuevos seguidores.