BEIRUT, Líbano (AP) -- Los soldados libaneses detonaron el martes artefactos explosivos -ocultos, a manera de trampa- dentro de un complejo capturado a los seguidores de un jeque suní, con lo que controlaron la zona después de dos días de lucha que dejaron decenas de muertos en la ciudad portuaria de Sidón.

Los soldados bloquearon varios edificios de oficinas y residenciales en torno a la mezquita -en la que alguna vez dio sermones Ahmad al-Assir- y dijeron a los reporteros que estaban desminando el complejo. Un fotógrafo de The Associated Press escuchó varias detonaciones en ese lugar y vio columnas de humo negro durante la operación.

Se desconoce el paradero de Al-Assir, un jeque suní que controló el complejo durante unos dos años. La forma rápida en la que ganó popularidad resalta la frustración profunda entre los libaneses, resentidos por la influencia que han ganado los chiíes en el gobierno gracias al grupo islámico Jezbolá.

Las informaciones oficiales dijeron que por lo menos 17 soldados murieron y 50 resultaron heridos en la lucha y que más de 20 partidarios de al-Assir cayeron en combate, según un mando de seguridad que habló a condición del anonimato por no estar autorizado a hablar con los reporteros. Las calles aledañas al complejo de al-Assir estaban llenas de gente que acudió a examinar sus casas y comercios, muchos de los cuales resultaron dañados en la lucha.

Los comandos libaneses patrullaban las calles, en las que había automóviles incinerados y otros acribillados a balazos. La estatal Agencia Nacional de Noticias informó el martes que el fiscal militar Saqr Saqr pidió a la sección de espionaje del cuerpo que inicie una investigación sobre los enfrentamientos en Sidón y comenzó a interrogar a unos 40 detenidos.

El lunes, Saqr emitió órdenes de detención contra al-Assir y 123 de sus seguidores. Sidón, situada a unos 40 kilómetros (25 millas) al sur de Beirut, se libró mayormente de la violencia reinante en la zona fronteriza con Líbano, hasta donde han llegado las consecuencias de la guerra civil en Siria. La lucha en esa ciudad portuaria comenzó el domingo luego que los soldados detuvieron a un partidario de al-Assir.

El ejército dijo que los partidarios del clérigo dispararon sin provocación alguna contra un puesto de control del ejército. Igualmente el martes, una bomba al ras de camino estalló en la carretera que une Beirut con la capital siria de Damasco, pero no causó daños, dijeron las fuerzas de seguridad. Agregaron que la carga fue detonada a primeras horas de la mañana cerca de la aldea de Barr Elías, a pocos kilómetros (millas) del cruce fronterizo de Masnaa.