GUATEMALA (AP) -- Víctimas, familiares y activistas de derechos humano abarrotaron el martes la sala del Tribunal de Sentencia de Mayor Riesgo para presenciar el histórico juicio al general retirado Efraín Ríos Montt, acusado de genocidio y delitos contra la humanidad por la muerte de más de 1.771 indígenas de la etnia ixil.

"En este momento se declara abierto solemnemente el presente debate" dijo la Juez Jazmín Barrios presidenta del tribunal dando un golpe con el mazo.

El primer juicio local por un caso de genocidio será conducido por el Tribunal que está especializado en casos de alto impacto y que citó a la fiscalía, los abogados de las víctimas y los abogados defensores.

Activistas y ex patrulleros de autodefensa se concentraron en las afueras del tribunal para apoyar a los indígenas o a los militares acusados de asesinarlos.

El general Ríos Montt, de 86 años, y José Rodríguez Sánchez, de 68 y quien fuera Jefe de la Segunda Sección del Estado Mayor General del Ejército y Jefe de la Segunda Sección del Estado Mayor de la Defensa Nacional durante su gobierno de facto, se sentaron en el banquillo de los acusados y pudieron ver de frente por primera vez a sus víctimas y familiares.

La fiscalía sostiene que mientras estuvo en el poder Ríos Montt estuvo al tanto de lo que sucedía, por lo que también es responsable de las masacres cometidas por sus subordinados.

El fiscal Orlando López afirmó en la apertura del juicio que "ellos tenían una misión en la lucha contrainsurgente que incluía a la etnia ixil".

El abogado de las víctimas Edgar Pérez dijo que espera que "a través de este juicio las victimas puedan explicarles a ustedes (el tribunal) su historia, su verdad que han cargado por más de 30 años, verdad que algunos funcionarios hoy quieren negar .

En el debate que podría durar varias semanas, incluso meses, serán presentados más de 150 testimonios, varios peritos y miles de documentos que intentan probar la cadena de mando militar y quiénes habrían sido responsables de asesinatos, masacres, violaciones, desapariciones forzadas y desplazamientos de miles de personas.

Francisco Palomo, abogado del militar retirado, dijo que el juicio no debía comenzar porque es ilegal. Pero Rigoberta Menchú, premio Nobel de la Paz, dijo que se congratulaba por el inicio del caso.

Ríos Montt llegó al poder el 23 de marzo de 1982 a través de un golpe de Estado contra el también general Romeo Lucas García. Un Estatuto Fundamental de Gobierno fechado el 25 de marzo de ese año y firmado por Ríos Montt como presidente de la junta militar legitimó su gobierno, que funcionó hasta el 8 de agosto de 1983.