KABUL, Afganistán (AP) -- Siete soldados de Estados Unidos murieron el sábado en uno de los peores días para las fuerzas de ese país en Afganistán en meses recientes, en momentos que el Talibán sigue atacando a efectivos extranjeros como parte de su ofensiva de primavera.

El aumento de la violencia también ocurre en momentos que el presidente afgano Hamid Karzai reconoció en una conferencia de prensa que continuarían los pagos regulares que su gobierno ha recibido desde hace más de un decenio de la CIA. Karzai agregó que las conversaciones sobre un acuerdo bilateral de seguridad entre Estados Unidos y Afganistán, que contemple el futuro de la presencia militar estadounidense en el país, se han demorado debido a las condiciones Kabul exige.

La coalición militar liderada por Estados Unidos informó que cinco soldados perecieron en la explosión de una bomba junto a una carretera en el sur de Afganistán, y el capitán Luca Carniel, portavoz de la coalición, confirmó que los cinco son estadounidenses.

La coalición no identificó el lugar de los hechos, pero Javeed Faisal, portavoz del gobernador de la provincia de Kandajar, dijo que la patrulla de la coalición tropezó con la bomba en el distrito Maiwand de la provincia, la cuna espiritual del Talibán.

Más tarde, la coalición informó que un soldado del Ejército Nacional Afgano disparó contra efectivos de la alianza en el oeste, con un saldo de dos muertos, en el más reciente de este tipo de ataques. Estos hechos por parte de las fuerzas afganas de seguridad contra compañeros de armas o efectivos internacionales han erosionado la confianza en los soldados afganos en momentos que tratan de asumir el control de manos de las fuerzas extranjeras.

Los dos muertos son estadounidenses, según dos funcionarios de EE.UU. que hablaron a condición de no ser identificados porque no tenían autorización de revelar la identidad de los muertos antes de un anuncio oficial.

Es la cuarta vez desde el verano pasado que siete soldados estadounidenses perecen en la guerra en un solo día.

En la conferencia de prensa, Karzai dijo que se había reunido este mismo día con el jefe de la CIA en Kabul, quien le aseguró que los pagos de la entidad al gobierno afgano se mantendrían. El diario The New York Times había reportado que durante más de un decenio la CIA había entregado al Consejo Nacional de Seguridad de Afganistán decenas de millones de dólares en pagos mensuales en efectivo, que llegaban en maletas, mochilas y bolsas de plástico.