LA VALETA, Malta (AP) -- Los inmigrantes trasladados a Malta luego que su embarcación zozobró en el Mediterráneo dijeron que les dispararon al zarpar de un puerto libio, lo que deja ver claramente que los mares peligrosos no son los únicos riesgos que encaran cuando huyen de sus países rumbo a Europa.

Un sirio, que no quiso dar su nombre, dijo a un reducido grupo de reporteros que la embarcación en que viajaban fue perseguida por otra en cuanto zarparon de Libia, y que "se efectuaron disparos" en su dirección. No quiso identificarse por temor a las represalias contra sus familiares que siguen en Siria.

La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados indicó que tres de estos fueron heridos en el tiroteo, según los relatos de los rescatados.

La embarcación precaria que transportaba más de 400 personas, según algunos de los relatos de los sobrevivientes -en su mayor parte personas que huían de la guerra civil en Siria-, volcó el viernes a unos 100 kilómetros (65 millas) al sur de la isla italiana de Lampedusa. Por lo menos 34 personas murieron, mientras que 202 sobrevivientes fueron llevados a Malta y Sicilia. Las operaciones de búsqueda continuaban el domingo.

No quedó en claro quién efectuó los disparos. Pero los relatos muestran una vez más que los refugiados que huyen de la guerra y la represión en Africa y Oriente Medio encaran muchos peligros antes de alcanzar aguas internacionales en el Mediterráneo, donde en los últimos 10 días han muerto centenares en una serie de naufragios.

Muchos llegan por tierra a Libia, a donde pagan a los contrabandistas para que los lleven a la costa europea más cercana: Lampedusa o la isla nación de Malta. Libia se encuentra sumida en la inestabilidad y encara la presencia de milicias desde el derrocamiento del dictador Moamar Gadafi.

El primer ministro maltés Joseph Muscat realizó una visita no anunciada a Trípoli el domingo para analizar el flujo de refugiados con el primer ministro libio Alí Zidan. La oficina del premier dijo que ambos líderes resaltaron la importancia de mejorar la cooperación entre Europa y Libia, pero la declaración no mencionó medida concreta alguna.

El gobierno de Zidan lucha para restaurar la seguridad. La semana pasada el primer ministro fue secuestrado brevemente.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Antonio Guterres, pidió una investigación del tiroteo y espera que los autores sean llevados ante la justicia. Mostró además preocupación de que los sirios que huyen de la guerra civil decidan llegar a Europa por una ruta tan peligrosa, que consideró "inhumana".