SAVAR, Bangladesh (AP) -- Casi tres semanas después del derrumbe de un edificio de talleres de ropa en Bangladesh, la búsqueda de cadáveres concluyó el lunes en el lugar donde ocurrió el peor accidente en la historia de la industria de la confección en el mundo. La cifra de muertos alcanzó 1.127.

La caída del edificio Rana Plaza atrajo la atención mundial sobre las peligrosas condiciones laborales que persisten en este sector que tiene un bajo costo en Bangladesh y reforzó las exigencias de que se efectúen reformas.

El lunes, el gobierno anunció que comenzará a permitir a los obreros que integren sindicatos sin el permiso de los dueños de las empresas. La gigante minorista sueca H&G anunció por su parte que ha aceptado un plan de seguridad que prevé inspecciones independientes a las fábricas y talleres y que fue elaborado por agrupaciones sindicales.

Mohammed Amir Hossain Mazumder, el subdirector del servicio de bomberos y protección civil, dijo a The Associated Press que concluyó a las seis de la tarde la búsqueda de cadáveres en el lugar donde se vino abajo el edificio el 24 de abril.

"Ahora el resguardo del lugar será transferido a la policía. Ni los bomberos ni el ejército realizarán más actividades ahí", agregó.

Las excavadoras y otros vehículos fueron retirados del área donde se encontraba el edificio; el lugar será rodeado con una valla de cañas de bambú. Varias banderas rojas fueron colocadas en los alrededores para indicar que está prohibido el paso al lugar.

El último cadáver fue recuperado el domingo en la noche. Un servicio religioso especial se efectuará el martes en memoria de los fallecidos, dijo el general de brigada del ejército, Mohammad Siddiqul Alam Shikder.

Durante más de 19 días, el lugar donde se derrumbó el edificio Rana Plaza fue escenario de intensas acciones de rescate, de la angustia de las familias y del abrumador hedor de cadáveres en descomposición. El desastre ocurrió en Savar, un suburbio de Daca.

Los milagros fueron escasos pero el viernes un equipo de búsqueda encontró a Reshma Begun, costurera que sobrevivió 17 días bajo los escombros comiendo galletas y tomando agua embotellada.

Begum comenzó a hacer declaraciones a la prensa en el hospital donde la atienden. Dijo que nunca esperó que la rescataran con vida y afirmó que "jamás volveré a trabajar de nuevo en una fábrica de ropa".

Las condiciones laborales son nefastas en la industria de la ropa bengalí, la cual factura 20.000 millones de dólares anuales, y derivan de la corrupción del gobierno, la desesperación por la falta de empleos y la indiferencia del sector.

Los salarios mínimos de los trabajadores en la industria del vestido figuran entre los más bajos del mundo con 3.000 takas (38 dólares) al mes.

El propietario del edificio Rana Plaza y otras ocho personas, incluidas dueños de talleres de ropa, fueron detenidos dentro de las investigaciones por el derrumbe.

Las autoridades afirman que el dueño de inmueble agregó ilegalmente pisos a la estructura y permitió a los talleres la instalación de equipo pesado que no podía soportar el edificio.