PHOENIX (AP) -- Las autoridades mexicanas detuvieron al presunto responsable de haber asesinado hace más de seis años a un agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, cuya muerte puso en evidencia una fallida operación de rastreo de tráfico de armas por parte del gobierno estadounidense.

Heraclio Osorio Arellanes era uno de dos hombres que estaban fugitivos por el asesinato de Brian Terry, de 40 años de edad, ocurrido en diciembre de 2010. Su muerte expuso la existencia de la operación encubierta "Fast and Furious" (Rápido y Furioso), según la cual agentes del Departamento de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF por sus siglas en inglés) permitieron que organizaciones criminales compraran armas en Estados Unidos, con la intención de rastrear sus operaciones.

Sin embargo, el ATF perdió la mayor parte de las armas, entre ellas las dos que fueron encontradas en el lugar donde Terry fue asesinado. La operación desencadenó una tormenta política y llevó a la familia del agente a presentar una demanda.

El jefe del departamento de Seguridad Nacional, John Kelly, expresó en un comunicado su esperanza de que el arresto "represente un paso importante" para que la familia de Terry pueda dar vuelta a la página. Además, agradeció a las autoridades mexicanas por la detención de Osorio Arellanes y dijo que el arresto ilustra el compromiso del gobierno por obtener justicia.

Un comunicado conjunto emitido el jueves por la Secretaria de Marina-Armada de México y la Procuraduría General de la República precisó que el sospechoso en el asesinato de Terry fue arrestado el miércoles por marinos mexicanos cerca de los límites entre los estados de Sinaloa y Chihuahua, una región montañosa conocida por la actividad de narcotraficantes.

El sospechoso está detenido mientras se realizan los trámites de su extradición, según el comunicado.

La declaración no identificó al sospechoso por su nombre completo, pero un funcionario federal mexicano confirmó que se trata de Osorio Arellanes. El funcionario habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hacer declaraciones de manera oficial.

La cadena televisiva Fox News fue la primera en reportar el arresto, que el alguacil federal para Arizona confirmó al diario The Arizona Republic (http://bit.ly/2p8y1mp ).

La familia de Terry dijo el miércoles a través de un portavoz que no haría declaraciones por el momento sobre el nuevo arresto debido a lo delicado del caso. El gobierno de Estados Unidos ha perseguido enérgicamente a los hombres involucrados en el asesinato y llegó a ofrecer una recompensa de 250.000 dólares por Osorio Arellanes.

Otros cuatro hombres involucrados en el asesinato fueron hallados culpables o se declararon culpables en un tribunal federal por cargos de asesinato.

Terry era integrante de un equipo de cuatro personas de una unidad de la Patrulla Fronteriza de élite que patrullaba el desierto del sur de Arizona cuando se toparon con un grupo de cinco hombres que aparentemente trataban de robar marihuana a unos contrabandistas.

El equipo se identificó como policías e intentaron detenerlos. Cuando dispararon armas no letales, los sospechosos respondieron con sus propias armas, dando lugar a un tiroteo. Al final, cuatro de los sospechosos fueron detenidos y en las cercanías se encontraron dos rifles AK-47.

Terry fue alcanzado por las balas en la espalda y murió poco después.