WASHINGTON (AP) -- Las esperanzas del presidente Barack Obama de conseguir se aprueben las revisiones casi exhaustivas de antecedentes a compradores de armas de fuego parecen tambaleantes en momentos en que el Comité Judicial del Senado se prepara para los primeros votos en el Congreso sobre el control de armas desde la horrorosa balacera en una escuela primaria de Connecticut en diciembre.

El panel encabezado por los demócratas tenía cuatro iniciativas de ley en su agenda del jueves mientras los legisladores comienzan a preparar su respuesta al asesinato de 20 alumnos de primer grado y seis miembros del personal de la escuela de Newtown, Connecticut. La masacre colocó el asunto de las armas de fuego en un tema nacional de primer orden, aunque muchas de las propuestas de Obama han encontrado oposición de la Asociación Nacional de Portadores de Armas (NRA por sus iniciales en inglés) y de muchos republicanos.

Además de ampliar la revisión de antecedentes, las otras medidas prohibirían armas de asalto y cargadores con más de 10 balas, convertirían en delito federal el tráfico y compra de armas por parte de personas impedidas por ley para hacerlo, y proporcionarían más dinero a escuelas para adquirir cámaras de video y otro equipo de seguridad.

Se espera que todas las cuatro medidas sean aprobadas por el comité, quizá el jueves. Pero es menos definitivo su destino cundo el pleno del Senado las considere, probablemente en abril. Se considera que la iniciativa respecto al tráfico de armas, presentada por el presidente del panel senador demócrata Patrick Leahy, de Vermont, tiene los mejore prospectos, y que la medida sobre las armas de asalto de la senadora demócrata por California Dianne Feinstein parece tener las menores posibilidades.

Los demócratas tenían la esperanza de alcanzar el miércoles un acuerdo bipartidista con el senador republicano por Oklahoma Tom Coburn sobre ampliar la revisión federal de antecedentes. Pero los demócratas abandonaron sus esfuerzos para convencer a Coburn después de que fracasaron semanas de negociaciones para resolver una disputa para exigir que fueran guardados los registros de ventas privadas.

Su incapacidad para llegar a un acuerdo con Coburn fue un golpe para los demócratas debido a sus sólidas credenciales de conservador y a su cercanía con la NRA. Su apoyo pudo haber significado el respaldo de otros senadores republicanos e incluso de demócratas moderados, incluidos varios que enfrentan campañas de reelección en 2014 en estados de inclinación republicana.

Además, quienes apoyan el control de armas de fuego dicen que el Senado tendrá que aprobar la legislación con un fuerte apoyo bipartidista para reforzar sus posibilidades de éxito en la cámara baja, controlada por los republicanos. Líderes republicanos en la Cámara de Representantes han dicho que no actuarán hasta que el Senado produzca una legislación.