SAN DIEGO (AP) -- El alcalde de San Diego Bob Filner deja el cargo en desgracia en medio de acusaciones de acoso sexual y muchas preguntas irresueltas, entre ellas: ¿cómo alguien que admitió haber maltratado a las mujeres por tantos años pudo haber sobrevivido en la política por tanto tiempo?

El ex congresista, que cumplió diez mandatos, deja el cargo el viernes, menos de nueve meses después de iniciar su mandato de cuatro años y una semana después de haber dado un desafiante discurso de despedida en el cual el otrora defensor de los derechos civiles dijo ante el Concejo Municipal que era una víctima inocente de una "turba enardecida".

Sólo Filner y posiblemente un pequeño círculo de asesores saben cómo su comportamiento pasó sin ser detectado y no han dicho nada.

Empero quienes lo conocen dicen que habría estado más expuesto como líder municipal de la octava ciudad más grande del país que como un legislador que trabajaba en la relativa obscuridad. Su comportamiento también habría empeorado después de ser elegido alcalde.

Hace dos meses, una ex concejal y antigua simpatizante declaró que el funcionario no estaba apto para desempeñar el cargo y su director de comunicaciones afirmó que el alcalde le había pedido a la mujer que trabajara sin ropa interior y exigió que le diera besos.

Al final el hombre fue obligado a renunciar por quienes respaldaron con mayor vehemencia sus ideas liberales.

Lori Saldana, una ex asambleísta demócrata, dijo que cinco o seis mujeres a las que invitó a hablar en una clase de estudios sobre la mujer en la Universidad Estatal de San Diego en el 2011 le confiaron que fueron objeto de insinuaciones parte de un patrón familiar.

Las mujeres dijeron que él lograba estar a solas con ellas en alguna reunión o evento público y comenzaba con abrazos, elogios y propuestas de relaciones románticas. Las mujeres -que eran líderes cívicas y elegidas- no sabían que él se comportaba de la misma manera con otras y no pensaron hacer revelaciones públicas, agregó.

Saldana relató que comentó el asunto en ese tiempo con Jess Durfee, quien era en esa época presidente del Partido Demócrata del condado de San Diego.

Durfee dijo que habló con Filner y que él le aseguró que perdiera cuidado. Durfee dijo que creyó en la palabra de Filner, indicando que él no tenía ni nombres ni relatos de primera mano, y que Filner y Saldana tenían una trayectoria de pendencias.

Los problemas de Filner comenzaron el 20 de junio en una reunión del personal cuando su subsecretario de Presidencia, Allen Jones, y su directora de comunicaciones, Irene McCormack Jackson, lo confrontaron por su comportamiento y renunciaron.

McCormack Jackson fue la primera de casi 20 mujeres en hacer revelaciones públicas y la única que ha presentado una demanda judicial.

Se han convocado elecciones especiales el 19 de noviembre para reemplazar a Filner.