WASHINGTON (AP) -- Enfrentado a tres controversias simultáneas, el presidente Barack Obama trata de contrarrestar la impresión que crece entre los oponentes de la Casa Blanca y también entre algunos aliados de que se ha mostrado pasivo y distante en momentos en que acontecimientos inesperados consumen su segundo término.

La nueva estrategia, subrayada por una serie de acciones de la Casa Blanca, muestra a un Obama ansioso por retomar el control en medio de las controversias que han envalentonado a los republicanos y amenazan sumir su segundo período presidencial en una serie de investigaciones congresuales.

El miércoles, Obama difundió una serie de documentos relacionados con los ataques en Bengasi, Libia, en medio de insistentes presiones de los republicanos. Solicitó al Congreso que reviva una ley que proteja a los periodistas de tener que revelar informaciones confidenciales, una medida considerada respuesta a la acción criticada del Departamento de Justicia de buscar registros de conversaciones telefónicas de reporteros y editores de The Associated Press. Y obligó a la renuncia del máximo responsable del Servicio de Rentas Internas (IRS) después que esta agencia hizo objeto de un escrutinio especial a grupos políticos conservadores.

"Los estadounidenses tienen derecho a estar indignados sobre el asunto y yo también lo estoy", dijo Obama sobre las acciones del IRS. "No toleraré este tipo de conducta en ninguna agencia, y especialmente en el IRS, dado el poder que tiene y el alcance sobre todas nuestras vidas".

El presidente también dijo que aceptaría preguntas de la prensa el jueves en una conferencia de prensa junto con el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan.

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