CHATTANOOGA, Tenesi. (AP) -- Buscando salir del estancamiento en Washington, el presidente Barack Obama retó el martes a los republicanos a aceptar un nuevo acuerdo que recortaría la tasa fiscal empresarial a cambio de más inversión gubernamental en programas para la creación de empleos.

Los legisladores republicanos, sin embargo, criticaron inmediatamente la oferta y acusaron al presidente de rehacer propuestas que él de antemano apoya y sin hacer concesiones al partido opositor.

Obama hizo la nueva oferta durante una visita a una planta de Amazon.com en Chattanooga, Tenesi. Dijo que "personas serias" en ambos partidos deberían aceptar este acuerdo.

"Estoy dispuesto a trabajar con republicanos para reformar nuestro código fiscal empresarial, siempre y cuando usemos el dinero en la transición de un sistema fiscal simple para una inversión importante en la creación de empleos de clase media", dijo Obama. "Ese es el trato".

Funcionarios de Washington presentaron la propuesta fiscal corporativa como la nueva idea económica del presidente en los próximos meses. Con los plazos presupuestales cerca, la Casa Blanca busca reenfocar la agenda de Obama en la economía a fin de conseguir el apoyo público para sus ideas e incrementar su ventaja sobre el partido republicano.

Tanto Obama como los republicanos han apoyado desde hace tiempo los cambios en el código fiscal empresarial, pero difieren sobre detalles claves, como la tasa exacta y qué debería hacerse con cualquier ingreso generado por los cambios.

Johnny Isakson, senador por Georgia y uno de un puñado de senadores republicanos que se reúnen regularmente en la Casa Blanca por asuntos presupuestales, también fustigó al gobierno el martes por buscar dividir la reforma fiscal corporativa de tasas individuales.

"Uno no puede hacer eso", dijo Isakson. "Eso nunca se elevará".

El senador John McCain, republicano por Arizona y quien también ha estado hablando regularmente con la Casa Blanca, dijo que "todo debería ser negociado, pero seguramente yo no apoyo esto".

El desacuerdo fue incluso más profundo entre el liderazgo de los republicanos en la Cámara de Representantes, donde el presidente de ese cuerpo legislativo, John Boehner, acusó a la Casa Blanca de atacar por la espalda a los legisladores con la propuesta.

La Casa Blanca dijo después que funcionarios de alto rango del gobierno estadounidense habían tratado de informar al personal de Boehner el martes sobre la oferta, pero sus llamadas telefónicas no obtuvieron respuesta hasta la mañana siguiente, una vez que había sido detallada en reportes de medios de comunicación.

Desde hace tiempo Obama se ha pronunciado a favor de una reducción de las tasas fiscales a las empresas, aunque insistió previamente que una reforma de ese tipo para las empresas debía estar acompañada de una reforma fiscal individual. El presidente se ha desistido ahora de esa exigencia, diciendo que está abierto a la reducción de impuestos que ansían las empresas.

Sin embargo, Obama desea que esta reducción fiscal esté acompañada de inversión considerable en algún tipo de programa que cree empleos, como en fábricas, infraestructura o colegios comunitarios.

Los republicanos en el Congreso han insistido por mucho tiempo en vincular las reformas fiscales de personas físicas y morales para que los dueños de pequeñas empresas que utilizan el código fiscal individual puedan recibir reducciones junto con las de las grandes empresas.

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