WASHINGTON (AP) -- El presidente Barack Obama lanza el viernes una nueva campaña para alentar el apoyo del público a su disputada ley de salud, estrategia que busca fortalecer componentes clave de esta reforma radical y combatir un nuevo desafío de los republicanos.

El mandatario dirigirá su mensaje especialmente a las mujeres y los jóvenes, grupos que le han respaldado abrumadoramente en sus campañas presidenciales. Durante un evento por el Día de las Madres en la Casa Blanca, Obama promoverá los beneficios de la ley para las mujeres, incluidos los exámenes gratuitos para la detección del cáncer y la entrega de anticonceptivos, también gratis, y pedirá a las madres que exhorten a sus hijos que carecen de seguro médico a que se presenten a las "bolsas" de seguro de salud que comenzarán a principios de año.

Esos "bolsas" son una pieza clave en la reforma al sistema de salud de la nación. Tres años después de haberse convertido en ley, la reforma sigue siendo controversial, y los legisladores republicanos se mantienen determinados a revertirla, al tiempo que muchos estadounidenses aún desconocen en qué los afectará.

Asesores de la Casa Blanca admiten que pasaron apuros para explicar la compleja ley al público cuando fue aprobada en el 2010. Ahora, cuando se están implementando los últimos componentes, los aliados de Obama ven una nueva oportunidad para convencer a los estadounidenses sobre los méritos de una legislación que es central para el legado del presidente.

"Estamos en la fase en que la parte central de la ley entrará en vigor", dijo Neera Tanden, del Centro para el Progreso Estadounidense, un grupo liberal alineado con la Casa Blanca. "Es importante que el público reconozca que la ley tiene beneficios tangibles para la gente, de forma que se sientan bien subscribiéndose".

A partir del 1 de octubre, los consumidores pueden obtener cobertura en mercados de seguro de salud llamados "bolsas", establecidos por los estados o el gobierno federal. La cobertura bajo planes privados comienza el 1 de enero y se espera que casi 30 millones de estadounidenses sin seguro tomen parte.

Pero para mantener bajas las primas de los seguros, los jóvenes van a tener que integrarse con el fin de contrarrestar el costo generado por ancianos y otras personas con problemas de salud.

La incertidumbre sobre las bolsas tiene nerviosos a muchos demócratas, incluyendo al senador Max Baucus, uno de los arquitectos de la reforma. Baucus dijo el mes pasado que la ley de salud se encaminaba a un "descarrilamiento" a causa de la torpe implementación.

Obama admitió la semana pasada que habría problemas y tropezones a medida que se implementen las fases finales de la ley. Pero dijo que la mayoría de la gente no será afectada por los cambios que se avecinan.