WASHINGTON (AP) -- La Comisión Judicial del Senado rechazó el lunes una enmienda que restringía los créditos fiscales a contribuyentes que sean ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes y aprobó controlar la salida de extranjeros con un sistema de datos biométricos en los 10 principales aeropuertos del país.

El grupo se dispone a trabajar intensamente para aprobar el proyecto de ley antes del fin de semana largo por el Día de los Caídos en Combate, que el gobierno federal estadounidense conmemora cada último lunes de mayo y representa el comienzo no oficial de la temporada veraniega.

La comisión, que al declararse en receso al mediodía del lunes había aprobado 76 enmiendas, planea remitir el proyecto de ley al pleno del Senado en junio.

La propuesta sobre los créditos fiscales -derrotada con votación 8-10- fue una de las pocas presentadas por el republicano Jeff Sessions que contó con el apoyo de los ocho integrantes de la bancada republicana incluyendo a Jeff Flake y Lindsay Graham, dos de los ocho autores del proyecto de ley.

El senador demócrata Chuck Schumer, también miembro del grupo que elaboró la iniciativa, dijo oponerse a la enmienda porque considera "cuestionable" excluir a los inmigrantes sin papeles que logren obtener un estatus legal provisional si cumplen con los requisitos estipulados en el proyecto de ley.

Los ocho autores del proyecto se han mantenido unidos para rechazar enmiendas que pondrían en riesgo la esencia de su iniciativa: condicionar a un reforzamiento de la seguridad fronteriza la opción a la naturalización de los 11 millones de inmigrantes sin papeles que no tengan prontuario policial, que paguen multas por 2.000 dólares y que pasen 10 años con un estatus provisional que les permita trabajar y viajar al extranjero.

El grupo lo completan los demócratas Bob Menéndez, Dick Durbin y Michael Bennet y los republicanos Marco Rubio y John McCain.

La comisión de 18 miembros aprobó el lunes otras enmiendas, incluyendo una del republicano Orrin Hatch que establecería una base de datos de información biométrica antes del 2015 para controlar las salidas de extranjeros en los 10 principales aeropuertos estadounidenses.

Schumer calificó la medida -que no se aplicaría a ciudadanos estadounidenses- como "un buen comienzo" con el objetivo de ir ampliando la información biométrica a otros puertos de salida. El senador se había pronunciado en contra en reuniones previas porque aplicarlo en todos los puertos tendría un costo de 25.000 millones de dólares.

Los 18 integrantes de la comisión aprobaron una propuesta del demócrata Chris Coons para conceder a los extranjeros sometidos a trámites de deportación el derecho a recibir algunos documentos migratorios.

También aprobaron una propuesta de la demócrata Diane Feinstein para conceder 5.000 visas durante tres años a tibetanos desplazados en India y Nepal y otra de su copartidario Patrick Leahy para permitir a las mujeres víctimas de violencia doméstica obtener un permiso de trabajo a los 180 días.

Numerosas personas a favor de la reforma migratoria acudieron como espectadores con camisetas que identificaban el estado estadounidense del que provenían, y justo antes de comenzar la sesión se tomaron de las manos al formar un círculo para orar.

Una eventual aprobación de la reforma en el Senado -controlado por los demócratas- resolvería solamente la mitad de la ecuación y quedaría pendiente la cámara de representantes controlada por los republicanos.

El presidente Barack Obama ha reiterado su expectativa de que el proceso legislativo culmine durante el primer semestre de 2013 antes de que el Congreso inicie su receso veraniego el viernes 2 de agosto.