Es una alarmante realidad el que apenas la mitad de los hispanos de Arizona hayan obtenido una educación a nivel de preparatoria o high school.

Los latinos continúan rezagados, comparados con sus coetáneos blancos, en los índices de graduación de high school y el rendimiento académico en general. Aunque una serie de factores contribuye a la alta deserción escolar de los estudiantes hispanos, los esfuerzos actuales de mejoramiento de la educación pueden ayudar a revertir la tendencia descendente de los resultados académicos para muchos.

Considere el campo de trabajo actual, que es muy diferente de lo que era incluso hace 10 años. La Cámara de Comercio de los Estados Unidos estima que tres millones de empleos siguen vacantes debido a una brecha entre las habilidades de la fuerza laboral y lo que necesitan los empleadores.

Los maestros deben preparar ahora a los estudiantes para un mundo de posibilidades que aún no existe. La fuerza laboral del futuro debe ser ágil, flexible y motivada, con la capacidad de usar un vasto y profundo conjunto de habilidades.

Para que nuestros hijos tengan una oportunidad justa de alcanzar el sueño americano, necesitamos impulsar cambios dramáticos hoy para los más de un millón de niños en nuestras escuelas en Arizona, desde el kínder hasta 12avo grado.

La buena noticia es que las escuelas de Arizona llevan tres años implementando los Estándares Académicos Esenciales (Common Core) para la universidad y la carrera.

Éstos son estándares académicos en inglés y matemáticas que elevan el nivel de lo que nuestros estudiantes necesitan saber y de lo que pueden hacer en cada grado. Los estándares ayudarán a todos los estudiantes a comunicarse eficazmente, colaborar y contar con habilidades de pensamiento crítico.

Estas son las habilidades del mundo real que nuestros estudiantes tendrán que haber dominado para graduarse de la preparatoria y tener éxito en la universidad y su carrera.

Esto es especialmente importante cuando 8 de 10 empleos de alto crecimiento y con altos salarios en Arizona actualmente requieren algún tipo de educación superior. Esto significa que para conseguir un buen trabajo, casi todos los estudiantes tendrán que continuar con algún tipo de educación postsecundaria o capacitación avanzada y obtener algo como un certificado, oficio o licenciatura. High school ya no es la meta final.

Es importante saber que estos estándares no harán la diferencia por sí solos, pero en conjunto con la excelencia en la enseñanza, altas expectativas de padres y maestros y el apoyo de la comunidad, sabemos que nuestros estudiantes estarán mejor preparados.

Para lograr esto, la legislatura del estado necesita invertir recursos en el desarrollo profesional docente y en materiales para el salón de clases, incluyendo libros de texto.

También necesitaremos el apoyo de la legislatura para una evaluación que estará alineada con los estándares. Nuestra prueba actual AIMS ya es anticuada y no evalúa lo que nuestros estudiantes están aprendiendo en el salón de clases.

Se debe establecer una evaluación que sirva como un mejor indicador, a fin de determinar si están aprendiendo lo que se está enseñando y si están en camino a la universidad y una carrera.

Sin esas inversiones en nuestros educadores y para nuestros estudiantes, no tendremos éxito en mejorar el logro estudiantil de los estudiantes latinos. Ocho de cada 10 arizonenses apoyan dichos estándares; espero que usted me acompañe elevando su voz para decirle a la legislatura que usted apoya la implementación de los estándares y también de una evaluación alineada.

Éstos establecerán una base sólida en la que podremos construir un sistema de educación de clase mundial para todos los estudiantes en Arizona.

Nosotros no debemos aceptar menos para nuestros maestros y estudiantes.

Lea Márquez Peterson es presidenta y directora ejecutiva de la Cámara de Comercio Hispana de Tucsón.