WASHINGTON (AP) -- Argentina perdió el primer asalto el lunes ante la Corte Suprema de Estados Unidos en una batalla crucial sobre el pago de bonos de deuda.

El máximo tribunal rechazó la primera apelación del gobierno argentino sobre un fallo de una corte inferior que le ordena pagar unos 1.400 millones de dólares en efectivo a fondos de alto riesgo que adquirieron algunos bonos de la deuda del país luego de que se declaró en mora de pagos en la crisis de 2001.

La decisión ya se esperaba y probablemente no será el último intento de Argentina ante la Corte Suprema. Aunque algunos analistas han dicho que las posibilidades de un resultado diferente disminuyen con cada apelación, Buenos Aires aún tiene maneras de demorar el resultado final durante meses.

El gobierno argentino ya solicitó una segunda apelación al pleno de un tribunal federal de Nueva York para reconsiderar los hallazgos hechos por uno de sus paneles de tres jueces, y también podría apelar esa decisión en Washington.

Los jueces no hicieron comentarios sobre su fallo.

Tampoco hubo reacción inmediata del gobierno argentino, donde la incertidumbre y secrecía rodean a la presidenta Cristina Fernández. El fin de semana, sus médicos le ordenaron un mes de descanso después de que le descubrieran un hematoma en el cráneo a raíz de un fuerte golpe que sufrió el 12 de agosto, una situación que podría necesitar cirugía. No está claro si delegará el poder al vicepresidente o tratará de dirigir al país desde la residencia presidencial.

El Ministerio de Economía no respondió de inmediato a las preguntas de The Associated Press sobre sus siguientes pasos tras el rechazo de la Corte Suprema.

El caso se deriva de la crisis financiera de Argentina hace poco más de una década, cuando el gobierno se declaró en mora de 100.000 millones de dólares en deudas, y algunos inversionistas adquirieron bonos argentinos que casi no tenían valor.

A la larga el país le ofreció a los acreedores nuevos bonos que en un principio pagaban menos de 30 centavos por cada dólar de deuda no pagada. Más del 90% de los tenedores de los bonos originales estuvieron de acuerdo, pero el resto demandó y ganó el caso en los tribunales de primera instancia.

Muchos de ellos, encabezados por NML Capital Ltd., un fondo de riesgo administrado por el multimillonario estadounidense Paul Singer, demandaron y ganaron su caso ante el juez de distrito Thomas Griesa.

Fernández se ha negado varias veces a pagar a esos demandantes "un solo dólar" y los ha llamado buitres de las economías emergentes. También ha dicho que está lista para desafiar a los tribunales estadounidenses preparando otra renegociación de la deuda que esté garantizada bajo la ley argentina.