San Diego.- ¿Es posible que la fórmula ganadora de los republicanos para 2016 se manifestara durante la campaña para gobernador en Nueva Jersey? El dúo suena bien: Christie-Martínez.

Tras haber sido electa como primera gobernadora del estado de Nuevo México y primera gobernadora latina de cualquier estado, Susana Martínez debe estar acostumbrada a coleccionar títulos impresionantes.

Y mientras hacía la campaña en Nueva Jersey para un compañero republicano, podría reclamar su derecho a otro: mujer de gran influencia.

El gobernador Christie, que obtuvo fácilmente la reelección esta semana, con un 60 por ciento del voto, se propuso abandonar la zona de comodidad habitual del Partido Republicano para perseguir electores que típicamente no votan a favor de ese partido. A diferencia de la lamentable estrategia de Mitt Romney de eliminar al “47 por ciento” de los estadounidenses, que dependen demasiado de la generosidad del gobierno hasta para votar por los republicanos, Christie intentó obtener todos los votos.

Entre ellos, los de los hispanos, que es probablemente el motivo por el que Christie invitó a Martínez a Nueva Jersey para que hiciera la campaña con él. Las noticias han reportado que fue la única oferta de ese tipo que hiciera a un funcionario electo de otro estado durante su campaña.

Qué elección inteligente. Como Christie, Martínez, de 54 años, es asombrosamente popular en su estado. Según una encuesta reciente de electores de Nuevo México, la tasa de aprobación de Martínez es un increíble 66 por ciento —y en ella se incluyen altas calificaciones del 64 por ciento de los independientes y el 44 por ciento de los demócratas. Martínez es aún más popular entre los hispanos, entre ellos muchos que han sido demócratas toda la vida.

Y, como Christie, Martínez tiene tres cualidades tremendas: su autenticidad, su voluntad de abordar asuntos controvertidos y su capacidad de conectarse con gente común. Todas esas cosas le han pagado dividendos en la Tierra de los Encantos y podrían rendir bien en la escena nacional.

En New Jersey, los dos gobernadores hicieron ocho altos en la campaña juntos, uno de ellos en Union City, enclave densamente hispano. Según el Censo de 2010, el 85 por ciento de los residentes de la ciudad son hispanos, lo que representa el porcentaje más elevado de todas las municipalidades de New Jersey. No es territorio exactamente amistoso para el Partido Republicano; alrededor del 65 por ciento de los electores de Union City está registrado como demócrata.

Martínez se presentó, animó a la multitud salpicando palabras en español, lengua que habla perfectamente, pues se crió en El Paso y vivió gran parte de su vida en el sur de Nuevo México —una parte del país donde se toman en serio la necesidad de preservar la cultura y la lengua propias.

Tanto Martínez como Christie han criticado enérgicamente el enfoque estúpido y mezquino de su partido en el tema de la inmigración, y ambos han expresado apoyo a una reforma migratoria integral, que combine seguridad en la frontera con un camino a la ciudadanía para los indocumentados.

Y para los de la derecha, que mantienen que todo plan que permita a los inmigrantes ilegales permanecer en los Estados Unidos debilitaría el gobierno de derecho, recordemos que estamos hablando de dos ex fiscales. Christie es ex fiscal federal y Martínez fiscal de distrito.

En sus comentarios, Martínez pasó por alto el tema de la inmigración y se concentró, en cambio, en lo que para muchos hispanos es el tema número uno que enfrentan sus comunidades: la educación.

Christie ha dicho que en su segundo periodo quiere seguir el liderazgo de estados como Florida e introducir la elección de escuelas en Nueva Jersey. Eso indignará a los sindicatos de maestros, que tienden a ser demócratas y que se sienten cómodos con la actual situación; un electorado poderoso con el cual Christie ya se ha enredado en lo concerniente a otras reformas.

Pero, al mismo tiempo, es probable que encuentre apoyo para su cruzada entre los hispanos, que desean escuelas mejores, más responsabilidad de los administradores y más opciones.

Muchos de ellos han comenzado a comprender que los sindicatos de maestros, en su mayoría no-hispanos, que dicen actuar por el bien de los hispanos, en realidad sólo protegen los intereses propios.

Martínez captó ese tema.

“Aquí en New Jersey,” dijo Martínez a un público mayoritariamente hispano, “es importante que él luche por los más débiles”.

Con los hispanos sucede lo siguiente: si tú luchas por ellos, ellos lucharán por ti.

¿El resultado? Según las encuestas a la salida de los comicios, en un momento en que los republicanos están en las nubes si logran obtener el 35 por ciento del voto hispano, Christie obtuvo el 50 por ciento.

Si se perdieron la oportunidad de ver a este impresionante equipo en acción, no se desesperen. Cuando se desarrolle la campaña de 2016, quizás puedan ver una repetición.

La dirección electrónica de Rubén Navarrette es ruben@rubennavarrette.com

© 2013, The Washington Post Writers Group.