Salidas de Trump: ¿Distracciones inoportunas o calculadas?

El presidente Donald Trump, a la derecha, se reúne con los codificadores navajos Peter MacDonald, al centro, y Thomas Begay, a la izquierda, en la Oficina Oval el lunes 27 de noviembre de 2017 en Washington. El presidente aprovechó la oportunidad para hacer un comentario muy criticado sobre la senadora Elizabeth Warren, usando un nombre indígena. (AP Foto/Susan Walsh)

Susan Walsh

WASHINGTON (AP) — Con una votación crucial en el Senado sobre la reforma fiscal que tanto ha pregonado y el vencimiento de una serie de plazos en diciembre, Donald Trump está ignorando todos esos temas y enfocándose en una serie de asuntos secundarios, como videos contra los musulmanes, Pocahontas, los jugadores de la NFL que se arrodillan durante el himno nacional y sus numerosas disputas con los medios de prensa.

Los tuits del presidente del miércoles estaban llenos de temas tangenciales: retuiteó una serie de videos difundidos por la política británica Jayda Fransen, de la agrupación de extrema derecha Gran Bretaña Primero, y reaccionando al despido del presentador de un noticiero de NBC Matt Lauer, Trump reiteró sus quejas contra los medios de prensa, diciendo que “NBC y Comcast deberían ser despedidos por difundir tantas noticias falsas”.

También habló en un tuit sobre su exhortación a que el president chino Xi Jinping imponga sanciones adicionales a Corea del Norte.

Todos estos tuits distraen la atención de Trump en momentos en que está en juego su propuesta para una reforma fiscal y en que asoman los vencimientos de varios plazos relacionados con el presupuesto y otros temas prioritarios en el Congreso.

Si bien esta no es para nada la primera vez en que los tuits y las ocurrencias de Trump son usados para desviar la atención, ofrecen nuevas evidencias de la tendencia del mandatario a aferrarse a asuntos particulares y negarse a dejarlos.

El presidente republicano vienen burlándose desde hace tiempo de la senadora demócrata Elizabeth Warren, a quien llama “Pocahontas”, y revivió el asunto con un comentario al pasar durante una ceremonia en la Casa Blanca de homenaje a varios miembros de los pueblos originarios.

También insiste en hablar de los jugadores de la NFL y el himno, y en criticar a líderes legislativos demócratas como Chuck Schumer y Nancy Pelosi, a los que acusa de negarse a reforzar las fuerzas de seguridad y la vigilancia de la frontera.

Horas antes de una reunión con Schumer y Pelosi, líderes de las bancadas demócratas en el Senado y la Cámara de Representantes respectivamente, para hablar de la inmigración ilegal, la delincuencia y los impuestos, Trump anunció que “no preveo un acuerdo”, tras lo cual los dos demócratas decidieron no presentarse.

Las salidas de Trump pueden parecer intempestivas o inoportunas, pero son bien vistas por su base.

Incluso en momentos en que la Casa Blanca trata de conseguir los votos necesarios en el Senado para la reforma impositiva, Trump y sus aliados se regocijan con la idea de atacar a Warren, una potencial candidata a la nominación presidencial demócrata del 2020 y feroz crítica del mandatario.

Trump se burla desde hace rato de la afirmación de Warren de que tiene sangre indígena y no presta atención a quienes dicen que llamarla Pocahontas es ofensivo. Pocahontas es un personaje histórico de origen indígena.

Warren respondió al comentario de Trump diciendo que el mandatario trata de callarla y de que deje de “hablar de la ley fiscal que favorece a las grandes corporaciones y no a las familias de trabajadores”.

“Se equivoca. No va a cambiar nada”, agregó.

Los aliados de Trump, no obstante, ven con buenos ojos las peleas con Warren o con cualquier otro exponente del ala izquierda demócrata en momentos en que ese partido busca nuevos líderes.

“Si la conversación es entre él y ella, o el sector progresista de Bernie Sanders, mejor se ve él, porque la verdad es que hay mucha gente a la que le asustan los valores progresistas”, sostuvo el ex asesor de campaña de Trump Barry Bennett.

Lejos quedaron, por otro lado, los días en que Trump hablaba de “Chuck y Nancy”. Su tuit del martes despejó los temores de algunos republicanos de que está dispuesto a negociar con los demócratas sin consultar demasiado con su propio partido.

Los allegados a Trump niegan que sus salidas sean una distracción inoportuna en una semana en la que el gobierno trata de eliminar los últimos obstáculos a la reforma fiscal y de darle al presidente su primera victoria legislativa importante después de varios fiascos, incluida la fallida reforma a los planes de cobertura médica.

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Ken Thomas está en Twitter en @KThomasDC.

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