Oscar Soria
Foto: Jeffry Scott

En días recientes, los New York Yankees retiraron el número 2 en honor al gran Derek Jeter, el famoso “Capitán” que jugó durante 20 temporadas con el equipo del uniforme a rayas y, por cierto, en todas las campañas el club finalizó con récord ganador.

Un homenaje más para este grande del beisbol que seguramente cuando ingrese al Salón de la Fama causará el mayor alboroto en la historia. De hecho, en su momento cuando anunció su retiro hubo quienes intentaron hacer reservaciones en hoteles de Cooperstown, New York, en las fechas estimadas de cuando se llevaría a cabo la ceremonia del Salón de la Fama, con seis años de anticipación.

Con el número 2 de Jeter, los neoyorquinos del Bronx llegaron a 21 números retirados, la organización con la mayor cantidad de homenajes de este tipo.

Esto es sin tomar en cuenta el famoso 42 de Jackie Robinson, que está retirado en todos los equipos pero seguramente algún día se hará en Yankee Stadium un homenaje a Mariano Rivera y retirarán el 42 por segunda ocasión, ahora en honor al panameño.

Volteando a ver al equipo de Arizona, en términos de números retirados sólo tienen dos, el 20 de Luis González y el 51 de Randy Johnson, aparte, por supuesto, del 42 de Robinson. No olvidar que se trata de un club todavía nuevo, apenas debutaron en la temporada de 1998.

No hay otro pelotero de Diamondbacks que uno sienta merece tal reconocimiento, el más cercano de los ya retirados es Brandon Webb, tuvo una fructífera carrera, el problema es que fue de pocos años.

En estos momentos hay un sólo jugador en Arizona que se ve con posibilidades de algún día ver su número acompañando a los de González, Johnson y Robinson, es Paul Goldschmidt, quien porta el 44.

Cada organización tiene sus estándares, hay unas que apenas ingresando el pelotero al Salón de la Fama le hacen este homenaje, hay otras que ponen la barra más baja.

Goldschmidt, entre otras cosas, ya lleva cuatro asistencias seguidas a Juegos de Estrellas, algo que sólo Randy Johnson logró en Arizona, de modo que si “Goldy” va este año al Clásico de Media Temporada establecerá el récord de cinco asistencias seguidas con Diamondbacks.

La habilidad que tiene de batear para porcentaje (está en .300 de por vida), conectar con poder, robar bases y fildear excelentemente en su posición (lleva dos guantes de oro) lo ponen en la mira. Va por el rumbo de convertirse en el mejor bateador en la historia del equipo.

Si mantiene la consistencia estará superando a Luis González en las principales estadísticas ofensivas y pasará a ser el mejor bateador en la historia de Diamondbacks. Todavía el equipo controla a Goldschmidt por las temporadas del 2018 y del 2019, tiempo suficiente para pasar al sitio de honor.

Sólo faltaría un punto para asegurar la gloria, sin querer decir que sería 100 por ciento necesario para recibir un homenaje de este tipo: destacar en una Serie Mundial con Arizona. Eso es lo que pone a Randy Johnson y Luis González en un sitio muy especial.

Precisamente, Diamondbacks está en una temporada que, estoy seguro, ha puesto a soñar a muchos aficionados. Están jugando gran pelota, peleando el primer lugar de su división, incluso tienen uno de los mejores récords de toda la Major League Baseball.

Goldschmidt ha sido uno de los principales protagonistas en esta bonita historia de éxito, sigue pavimentando firmemente el camino y convirtiéndose en uno de los grandes en la historia del equipo.

Contacta a Oscar Soria en: oscsoria@aol.com.