Vista aérea de la zona conocida como Colinas de Santa Fe, donde trabajan las autoridades para encontrar restos de personas que fueron sepultadas clandestinamente, en las afueras de la ciudad de Veracruz, México, el miércoles 15 de marzo de 2017. Se han encontrado más de 250 esqueletos al inicio de 2017 en el que parece ser un sepulcro masivo de un cártel de narcotráfico, según las autoridades. (AP Foto/Jonathan Estudillo)

Jonathan Estudillo

CIUDAD DE MÉXICO (AP) -- Las fosas clandestinas del estado de Veracruz fueron realizadas a tal escala industrial que probablemente se utilizaron máquinas excavadoras para crearlas, y se arrojaron tantos cadáveres en ellas que las autoridades no están cavando en algunos sitios porque carecen del espacio suficiente para albergar los restos, dijo el jueves un fiscal mexicano.

Ya hay 300 cadáveres o conjuntos de huesos en instalaciones forenses del estado, dijo Jorge Winckler, fiscal general del estado de Veracruz. Señaló que perros entrenados han detectado otro sitio al sur de la ciudad de Veracruz donde al parecer hay otras fosas clandestinas. Pero con las morgues llenándose, algunos sitios simplemente no están siendo explorados.

"Hay muchos municipios donde hay fosas que se han encontrado", dijo Winckler. "Hay fosas que no se están trabajando porque no tenemos en dónde acomodar los restos que se pudieran extraer".

Winckler habló en un sitio al norte de la capital del estado donde han sido hallados 253 cráneos y esqueletos.

Confirmó que activistas por los derechos de las víctimas lograron llegar al lugar valiéndose de un mapa dibujado para ellos por alguien con conocimiento de las fosas, quien lo hizo a condición de no ser identificado. En el misterioso mapa dibujado a mano estaban marcadas las tumbas con decenas de pequeñas letras "x'' e incluía una frase que atribuía los asesinatos al cártel Jalisco Nueva Generación.

El grupo delictivo se trasladó a Veracruz alrededor de 2011, lo que desató una batalla sangrienta con el implacable cártel de Los Zetas.

Pero Winckler dijo que al parecer las autoridades de gobiernos previos del estado debieron haber estado enteradas de la masacre. Indicó que debió utilizarse maquinaria pesada para crear caminos hacia algunos de los sitios de las fosas.

"Es imposible que nadie se haya dado cuenta de lo que sucedía aquí, y cómo entraban y salían vehículos", dijo Winckler. "Si esto no es complicidad de las autoridades, pues yo no entiendo de qué otra manera".

Eso pareció ser una aparente referencia al gobierno del exgobernador veracruzano Javier Duarte, quien se encuentra prófugo, y al de sus predecesores.

Duarte renunció al cargo el año pasado dos meses antes de que terminara su período. Enfrenta cargos que incluyen lavado de dinero y crimen organizado, y las autoridades aseguran que saqueó por completo las arcas del estado.

Fuerzas policiales en varias comunidades de Veracruz han sido arrestadas y acusadas de ayudar a secuestrar gente y de entregarla a los cárteles de drogas.

Winckler dijo que existe una posibilidad de que en Colinas de Santa Fe -el sitio donde han sido encontrados hasta ahora 253 cráneos o esqueletos completos- haya más restos humanos.

El fiscal llegó a acuerdos con grupos de activistas en pro de las víctimas y de búsqueda con el fin de utilizar nuevos métodos para revisar fosas ya excavadas, porque podría haber más cadáveres.

Se conoce que los grupos del narcotráfico sepultan pilas de víctimas, una sobre otra, en tales fosas clandestinas.

El funcionario no especificó cuáles eran los nuevos métodos, pero en el pasado las autoridades han utilizado radar de penetración terrestre para encontrar cuerpos.

Ante la falta de acción oficial, los activistas mismos fueron a Colinas de Santa Fe a partir de agosto de 2016, donde hundieron cañas en el suelo para detectar el olor delator de cuerpos descompuestos y después cavar.