Llegar a una universidad tan grande como la Universidad de Arizona puede ser una experiencia estresante e incluso aterrorizante para una joven callada y reservada como Ivette Pedroza.

Nacida en México pero criada en Phoenix, Ivette enfrentó un choque emocional al mudarse a Tucsón para estudiar en la universidad. En Phoenix vivía con sus padres y sus dos hermanos menores, una familia cercana relativamente pequeña.

Su primer año en la universidad fue difícil.

Ivette, quien es ahora estudiante de último año del programa de Familia y Desarrollo Humano, recuerda sentirse muy nerviosa, intimidada y sola al llegar a su clase de química de más de 300 alumnos.

En ese momento carecía de amigos cercanos con los cuales compartir los miedos, experiencias y dificultades que le trajo la transición a la vida universitaria.

Fue hasta que ella se involucró con el Club Latino de la universidad, del cual ahora es presidenta, que comenzó a integrarse y a desarrollar un sentido de pertenencia a la UA.

Como Ivette, muchos estudiantes encuentran obstáculos a la hora de buscar su lugar en instituciones de gran magnitud, y esto puede estar teniendo un efecto negativo en la retención y la tasa de graduación de los latinos.

Socorro Carrizosa, directora del programa de Asuntos Estudiantiles para Chicanos e Hispanos (Chicano/Hispano Student Affairs, CHSA) en la Universidad de Arizona, dice que “los estudios indican que si los estudiantes se sienten conectados a la institución, a su rector y a la comunidad, las posibilidades de que permanezcan en la escuela y se gradúen incrementan”.

El CHSA es un centro cultural que ofrece diversos servicios a los estudiantes latinos e hispanos, incluyendo oportunidades de conocer a otros alumnos y orientarlos sobre diferentes recursos académicos que la universidad provee, como tutorías, clubes y programas de estudios en el extranjero.

En adición, el centro cultural orienta a los estudiantes para que consigan internados y trabajos que les permitan graduarse con experiencia en sus respectivas disciplinas.

“No todos los estudiantes se conectan con este centro, pero es un recurso que deberían usar más”, dice Jeffrey Orgera, vicepresidente adjunto senior de la oficina de Asuntos Estudiantiles, quien describió al CHSA como el recurso más valioso que la universidad ofrece para los estudiantes hispanos.

La universidad enfoca la mayoría de sus esfuerzos en promover estos recursos y clubes a estudiantes potenciales y de nuevo ingreso. Sin embargo, las orientaciones durante el primer semestre están saturadas de información y la importancia de centros como el CHSA puede ser fácilmente pasada por alto.

“Definitivamente, tenemos algunas brechas que cubrir”, dice Orgera. “Como institución, debemos dejar de enfocarnos tanto en la experiencia del primer año y asegurarnos que la misma continúe durante los siguientes tres años en la universidad, para que no sólo los retengamos en su segundo año sino que logremos que se gradúen de nuestra universidad”.

La tasa de retención de las minorías en la universidad incrementó comparada con años anteriores, pero la misma sólo evalúa cuántos de los estudiantes que entran en su primer año regresan para un segundo.

La tasa de graduación de los hispanos es de sólo 29.2 por ciento (en la generación que ingresó en 2008 y se graduó en 2012), comparada con el 40.1 por ciento del alumnado en general.

Experiencias como las de Ivette ejemplifican la importancia de encontrar un grupo en el que los estudiantes se sientan seguros y establezcan conexiones con grupos dentro de la comunidad universitaria.

Si bien es cierto que el CHSA es un recurso valioso, los estudiantes tienen otras 600 opciones para unirse a diferentes clubes y organizaciones que se acomoden a sus intereses.

Aún hay un largo camino para incrementar el número de latinos que concluyen sus estudios en la Universidad de Arizona, pero los recursos y sistemas de apoyo para los estudiantes están disponibles, y éstos son parte clave en asegurar que más latinos gradúen con éxito.

Gabriela Díaz es estudiante de Periodismo en la Universidad de Arizona y aprendiz en La Estrella de Tucsón. Contáctala al (520) 573-4187 o en starapprentice@azstarnet.com.