El duelo por las seis víctimas del atentado del pasado Sábado comenzó con la participación del Presidente Obama y su esposa en la ceremonia de sanación el Miércoles en el campus de University of Arizona.

Se esperaba que los Obama atrajeran a más de 15 mil personas al McKale Center para honrar a las víctimas del tiroteo que dejó seis muertos y 14 heridos, entre ellos la congresista Gabrielle Giffords.

Mientras que la nación oraba y trataba de encontrar y entender las razones del atentado, los doctores de Giffords dijeron que esperan que la congresista sobrevivirá el ataque en el que recibió un impacto de bala en la cabeza.

El Doctor Peter Rhee, director de trauma de University Medical Center, explicó que algunas de las señales alentadoras incluyen la habilidad de Giffords de mover ambos brazos, alcanzar su tubo de respiración y responder a comandos simples.

Rhee aseguró que Giffords "tiene un 101 por ciento de posibilidades de sobrevivir. No morirá. No tiene ese permiso de mi parte".

La congresista puede respirar por sí sola, aunque se espera que permanezca conectada a una máquina respiradora, por lo menos a corto plazo, para proteger el aire que respira y prevenir complicaciones como neumonía.

El Martes por la noche, la familia y amigos de Christina-Taylor Green, la pequeña de 9 años que falleció durante el tiroteo, estuvieron acompañados por cientos de Tucsonenses en St. Odilia Catholic Church, a sólo unas cuadras del lugar del atentado en una tienda Safeway en West Ina y North Oracle roads.

El Obispo Gerald Kicanas encabezó la ceremonia.

Pidió a los presentes el utilizar esta tragedia para "comprometer sus esfuerzos para deshacer en nuestras comunidades la violencia y todo lo que la causa".

Los seis fallecidos están con Dios, dijo el Obispo.

Kicanas ofreció oraciones para aquellos que resultaron heridos, mencionando primero a la congresista Giffords y Ron Barber, su director de distrito quien recibió dos impactos de bala y está ahora en recuperación.

Kicanas dijo que visitó University Medical Center y habló con Barber y el esposo de Giffords, Mark Kelly, oficial del Navy y astronauta.

El Reverendo Richard Troutman, pastor de St. Odilia, dijo antes de la celebración de la Misa, que también ha orado por los padres de Jared Lee Loughner, de 22 años de edad, el acusado del tiroteo.

Loughner puede ser perdonado, comentó Troutman. "Puedes perdonar a alguien quien sin duda debe pagar sanciones civiles".

La palabra perdón estuvo también en la mente de Julieta González, flautista durante la Misa, y quien dijo que ha sido amiga de Barber desde los ochentas.

Comentó que el mandato que Jesús dio está en las palabras del "Padre Nuestro". "Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden".

Los nombres de dos de las víctimas, Christina-Taylor Green y John Roll, estuvieron en la mente de muchos de los que asistieron a Misa. Roll, un juez federal, asistía a la iglesia St. Thomas the Apostle, donde servía leyendo de la Escritura durante la celebración de la Misa.

La pequeña de 9 años Christina cantaba en el coro infantil de St. Odilia.

"Tenía una voz hermosa", dijo Giselle Muñoz, de 10 años de edad. Giselle asiste regularmente a la Misa para niños en St. Odilia y disfrutaba del canto de Christina y del coro Joyful Noise. El Martes, la interpretación coral de "Amazing Grace" y "Here I Am Lord", le arrebataron las lágrimas a la audiencia.

La Misa del funeral de Green estaba programada para ayer 13 de Enero en St. Elizabeth Ann Seton Church. La Misa del funeral de Roll está programada para hoy Viernes, también en la misma iglesia, ubicada en 8650 N. Shannon Road.

Servicios para las otras víctimas, Gabe Zimmerman, de 30 años de edad; Dorothy Morris, de 76; Phyllis Schneck, de 79 años de edad, y Dorwan Stoddard, de 76, no habían sido anunciados al cierre de esta edición.

Mientras el dolor y duelo por el tiroteo continuaban fluyendo en Tucsón, varios familiares de las víctimas hablaron con los medios de comunicación.

"Estamos bendecidos de que él está caminando con el Señor ahora, pero que manera de irse", dijo Angela Robinson, consejera escolar e hija de Mavanell Stoddard, quien junto con su esposo, resultaron heridos en el atentado.

Mavanell está convencida que su esposo, Dorwan Stoddard, le salvó la vida, dijo Robinson. Dorwan y Mavanell fueron novios en sexto grado y se reencontraron luego de que sus parejas murieran. Estuvieron casados 15 años.

Luego de que Dorwan tiró a su esposa al suelo y la blindó con su cuerpo, ambos se mantuvieron abrazados. Mavy no sabía que estaba herida hasta que llegó al hospital.

"Fue una hermosa forma de decir adiós", dijo Penny Wilson, otra de las hijas de Mavy.

Ambas hijas se negaron a expresar lo que sienten por Loughner.

El sospechoso fue procesado en el distrito federal de Phoenix y acusado con cinco cargos federales el Domingo, incluyendo el intento de asesinato de un miembro del Congreso. Se espera que el estado presente cargos de manera independiente. Los investigadores encontraron evidencia en la casa de su familia que muestra que Loughner podría haber planeado el atentado contra Giffords.

Arizona Daily Star contribuyó a esta historia.