Los fiscales federales anunciaron que volverán a enjuiciar a un trabajador de ayuda fronteriza acusado de tráfico de inmigrantes tres semanas después de que los jurados no pudieron ponerse de acuerdo en si Scott Warren cometió algún delito.

Los miembros del jurado se estancaron en una votación 8-4 en tres cargos por delitos graves, incluido un cargo de conspiración para contrabandear a dos hombres centroamericanos y dos cargos por albergarlos.

En una audiencia en la corte del martes 2 de julio por la mañana, los fiscales anunciaron que lo volverían a procesar por los dos cargos de albergue, pero descartarán el cargo de conspiración para contrabandear personas. La fecha del nuevo juicio de Warren está programada para el 12 de noviembre.

El caso de Warren fue el único que se presentó ante un jurado de todos los casos de delitos graves y contrabando de seres humanos llevados al tribunal federal de Tucsón en 2018, según una investigación realizada por el Arizona Daily Star y La Estrella de Tucsón. Los jurados en el caso de Warren favorecieron la absolución, con ocho votos de “no culpable” y cuatro de “culpable”. Cada jurado votó lo mismo en cada cargo.

Este fue el primer caso de alto perfil en el que la Oficina del Fiscal de EE. UU. en Arizona decidió volver a procesar bajo el fiscal de EE. UU. Michael Bailey, a quien el presidente Donald Trump nominó y el Senado confirmó recientemente.

Warren solo encaja ligeramente con el perfil de un acusado típico en casos de contrabando de personas procesados por la oficina del fiscal de Arizona en 2018, según una investigación del Star.

La mayoría de los acusados eran ciudadanos estadounidenses, como Warren. Y, como él, muchos fueron arrestados con dos inmigrantes indocumentados. Sin embargo, el número de acusaciones en su caso solo fue superado por un caso en el que había de 27 acusados y que involucró lavado de dinero y una red de contrabando.

De los 361 casos investigados por el Arizona Daily Star y La Estella de Tucsón, Warren fue uno de los únicos acusados que no trataba de obtener ganancias.

Él se ofrece como voluntario para buscar inmigrantes indocumentados y en dificultades en el desierto cerca de Ajo con el grupo humanitario No More Deaths, o No Más Muertes, con sede en Tucsón.

Ha encontrado 18 grupos de restos humanos mientras busca a gente perdida y deja comida y agua para otras personas.

Desde 2001, más de 3 mil inmigrantes indocumentados han muerto dentro de la jurisdicción de la Oficina del Médico Forense del Condado Pima, según la oficina del médico forense y Humane Borders, otro grupo de ayuda fronteriza.

Warren se encuentra entre varios voluntarios de No Más Muertes que han sido arrestados en los últimos años en el curso de su trabajo voluntario, pero enfrentó los cargos más severos que los trabajadores de ayuda fronteriza han visto en más de una década.

Los agentes de la Patrulla Fronteriza presentaron estos cargos contra él en 2018, después de vigilar una estación de ayuda llamada “The Barn” en Ajo. Lo vieron hablando con dos inmigrantes indocumentados allí. Uno admitió que “Warren los cuidó en ‘El Granero’ dándoles comida, agua, camas y ropa limpia”, según la explicación escrita de los cargos por un agente en los documentos judiciales.

Cuando concluyó el juicio de Warren, su abogado defensor dijo al jurado que Warren solo estaba tratando de ayudar a dos hombres angustiados con los que se encontró inesperadamente.

La fiscal federal Anna Wright reconoció que Warren no estaba ganando dinero de un contrabando, pero argumentó que cuidar a los inmigrantes indocumentados era una “historia que cubría” la participación en una red de contrabando de personas con una enfermera de unos sesenta y tantos años y un hombre que encabeza un refugio para migrantes en México.