Soria

Jeffry Scott / La Estrella de Tucsón

Óscar Soria, comentarista en español de Los Dbacks y columnista de La Estrella de Tucsón.

Tony Thomas es un pelotero profesional que la semana pasada cumplió 33 años de edad, llegó a ser seleccionado por los Chicago Cubs en la tercera ronda del draft de 2007, sin embargo no ha podido llegar a Major League Baseball.

Thomas ha jugado en varios circuitos, desde Liga de Novatos hasta Clase Triple A en Estados Unidos. Llegó a jugar en Hawaii, así como en Liga Mexicana del Pacífico, donde estuvo una temporada con Algodoneros de Guasave y otra con Mayos de Navojoa.

Actualmente participa en una liga independiente con el equipo Southern Maryland Blue Crabs. Fue ahí donde Thomas logró algo que jamás había ocurrido en la historia del beisbol, y no había ocurrido porque no se podía, robar la primera base.

La Major League Baseball ha hecho un convenio con la Liga Independiente del Atlántico y está haciendo algunos experimentos en dicho circuito, como que se pueda robar la primera base. Ello ocurre cuando estando en la caja de bateo se recibe un lanzamiento que se le escapa al receptor, es cuando el bateador puede tomar la decisión de arrancar a primera o quedarse continuando el turno. Si decide arriesgar lo pueden poner out, es como tratar de avanzar en un “wild pitch”, pero si llega a la primera base lo están considerando un robo.

Conste que es nada más una prueba, suena de lo más extraño. Y, viendo el video del robo de Tony Thomas, casi se siente como estar viendo otro deporte.

Cuando peloteros de la Liga del Atlántico se empezaron a enterar del experimento que estaba en puerta, varios llegaron a declarar que no robarían la primera base; por lo visto, estaban en desacuerdo con ese tipo de beisbol. Sin embargo, estaba muy cerrado el juego donde Thomas tuvo el primer robo de la inicial en la historia, fue en la sexta entrada. De hecho, la acción vino resultando clave para que los Blue Crabs ganaran el encuentro.

Extraño juego de pelota

Además del robo de primera base, en la Liga del Atlántico la tecnología se está encargando de la zona de strike, los ampayers de home traen unos pequeños audífonos por donde les comunican si el lanzamiento fue bola o strike.

Y eso no es todo, insisto, simplemente es un experimento.

Actualmente, es fácil encontrar novedades en el beisbol. Antes era un deporte lleno de puristas que no querían modificar ni el más mínimo detalle, por eso siempre pongo el ejemplo de la Serie del Caribe de 1990 como el acontecimiento más raro en mucho tiempo que me tocó ver en el beisbol invernal.

Si en los juegos recientes de la MLB que se jugaron en Londres sintió usted que la barda del jardín central estaba cerca (385 pies), ello porque en realidad jugaron en un estadio de futbol soccer, acondicionado para beisbol, en la Serie del Caribe de 1990 la barda del jardín izquierdo estaba a unos metros de la posición normal del parador en corto, muy cerca de home.

Decidieron llevar el Clásico Caribeño a Miami y lo jugaron en el Estadio Orange Bowl, era un inmueble de futbol americano, lo acondicionaron para beisbol pero debido a la corta distancia de la barda del jardín izquierdo tomaron la decisión de marcar dobletes los batazos que cayeran en los asientos de la sección justo detrás de la barda.

Los jonrones se marcaban si llegaban a los asientos de una sección más atrás. Aquello fue de lo más extraño.

Oscar Soria es cronista en español de los Arizona Diamondbacks. Contáctalo en oscsoria@aol.com.