Soria

Óscar Soria, comentarista en español de Los Dbacks y columnista de La Estrella de Tucsón.

Son comunes las reuniones para celebrar algún acontecimiento, al llegar la primera década, la segunda, las bodas de plata, y así sucesivamente. Ni se diga cuando se cumple un siglo.

En la Major League Baseball, para celebrar algo así suelen hacer un parche conmemorativo y lo ponen en los uniformes, como ocurrirá este año al cumplirse 150 años de que se formó el primer club profesional. Todos los equipos llevarán el parche de la silueta del bateador (el logo de MLB) con el número 150.

Sin embargo, hay un acontecimiento muy importante que cumplirá 100 años en 2019 pero que nadie quisiera recordar: la Serie Mundial donde los Chicago White Sox se vendieron a los apostadores y se dejaron ganar ante los Cincinnati Reds, un momento bochornoso para el rey de los deportes.

Una de mis películas favoritas de beisbol es “Eight Men Out”, la adaptación al cine del libro del mismo nombre que escribió Eliot Asinof. Ahí se cuenta la versión oficial de lo ocurrido en 1919, cuando los White Sox eran ampliamente favoritos para llevarse el título y fueron derrotados en un Clásico de Otoño que provocó muchas dudas por como jugó el equipo perdedor.

Expulsaron de la MLB a ocho peloteros, entre ellos uno de los mejores en la historia, Joe “Descalso” Jackson.

La regla 21 en el beisbol es la referente a la prohibición de las apuestas, es para todo el que trabaja en la MLB. Hay quienes la asocian con Pete Rose y la ponen de ejemplo de por qué no se debe de violar. Fue en la que se apoyó el entonces Comisionado Bartlett Giamatti para suspender de por vida del beisbol al número uno en hits conectados.

Coincidentemente, en 2019 está dándose un paso importante, porque el año pasado la Suprema Corte en Estados Unidos anuló una ley federal que prohibía legalizar las apuestas deportivas en cualquier estado excepto Nevada, y varios estados las están legalizando.

No ha quedado de otra a MLB que tratar de conducirse de la manera más segura posible, cuidar la integridad del juego y hasta recientemente fue noticia que ahora los órdenes al bat de cada partido tendrán que ser enviados a la oficina del Comisionado 15 minutos antes de hacerse públicos.

“Estamos actualizando algunos de nuestros procedimientos para reducir los riesgos de integridad asociados con la expansión de las apuestas deportivas a la luz del fallo de la Suprema Corte en mayo pasado”, anunció la MLB en un comunicado oficial.

El Comisionado sugirió que se prohibieran las apuestas en los juegos de pretemporada, básicamente porque el fin de tales encuentros no es llevarse la victoria sino sólo poner en forma a los peloteros, algo que no fue aceptado.

Total que el tema pudiera dar mucho de qué hablar durante la campaña donde se cumplen 100 años de una Serie Mundial famosa por su relación con las apuestas. Será una temporada de mucho trabajo para la MLB en ese sentido.

La despedida

Fue en 2016 cuando David Ortiz le dijo adiós al beisbol y lo hizo con un temporada fabulosa de la que fue líder en dobletes en Grandes Ligas, con 48, y en carreras producidas de la Liga Americana, con 127.

Tres años antes de Ortiz fue cuando Mariano Rivera logró una labor espectacular al despedirse de MLB: salvó 44 juegos.

Pero, salvo Sandy Koufax, que se retiró con una actuación espectacular ganando la triple corona del pitcheo, ningún pelotero ha tenido una última temporada en la gran carpa superior a la de Joe “Descalso” Jackson. Dejó un promedio de bateo de .382 y conectó 218 hits.

Por supuesto que Jackson estaba en gran momento, le quedaban varios años buenos; sin embargo, lo expulsaron por su relación con los apostadores que arreglaron la Serie Mundial de 1919.

Correo electrónico: oscsoria@aol.com